Las agrupaciones ecologistas que por intermedio del concejal del ARI, Carlos Comi, habían solicitado la aprobación de un proyecto de Basura Cero para la ciudad de Rosario, insistirán con una sanción paralela de la ordenanza al tiempo que se analizan los nuevos pliegos de conseción de la recolección de residuos.
La secretaría de Servicios Públicos de la Municipalidad ya envió al Palacio Vasallo el pliego de llamado a licitación pública nacional e internacional para la contratación del Servicio de Higiene Urbana y Gestión de Residuos de la ciudad. En el documento, el municipio contempla la ampliación del Programa de Separación en Origen (Separe) y la incorporación de mecanismos de participación ciudadana en el control de las prestaciones del concesionario el Programa de Veedores Vecinales Voluntarios.
Estos puntos, fueron incorporados a partir de la Audiencia Pública donde los vecinos opinaron sobre el nuevo sistema de recolección de residuos y que conforma en parte a las agrupaciones ecologistas.
Sin embargo, Cecilia Bianco, coordinadora del área tóxicos del Taller Ecologista explicó a Rosario3.com que el proyecto Basura Cero presentado en el Concejo es mucho más amplio y va en paralelo al de los pliegos de licitación. En el mismo sentido, el edil Carlos Comi, sostuvo que “en conjunto con las agrupaciones ecologistas vamos a condicionar el apoyo a los nuevos pliegos si a la par se trata el proyecto más a largo plazo de Basura Cero". "Pediremos que se traten en conjunto”, dijo.
Las comisiones del Concejo comenzarán a discurtir los nuevos pliegos en las próximas reuniones. Mientras tanto, el plan de Basura Cero “está bastante avanzado”, señaló la integrante del Taller Ecologista y aseguró que se mantuvieron reuniones con el presidente de la Comisión de Ecología del Concejo, el socialista Pablo Colono. A pesar de eso, no hay garantías de un tratamiento en el recinto: “No está cajoneado, pero fue presentado en marzo de 2007”, dijo Bianco.
El proyecto de ordenanza “Basura Cero” se basa en el principio de reducción progresiva de la disposición final de los residuos sólidos urbanos, con plazos y metas concretas, a través de la adopción de un conjunto de medidas orientadas a la reducción en la generación de residuos, la separación selectiva, la recuperación y el reciclado, tomando como premisa para ello la educación. Para cumplir con este objetivo se establece un cronograma de reducción progresiva de la cantidad de residuos depositados en rellenos sanitarios.
La meta para el año 2010 será la reducción de un 30 por ciento del peso de los residuos sólidos urbanos de la ciudad de Rosario; un 50 por ceinto del total del peso para el año 2012 y un 75 por ciento para el 2017. Se prohíbe para el año 2020 la disposición final de residuos orgánicos y de materiales tanto reciclables como aprovechables.