Roberto Pimpi Camino seguía prófugo este viernes, pero la policía secuestró un elemento más que demuestra que el poder que adquirió de la mano del ex presidente de Newell´s Eduardo López le permitieron ir mucho más allá que cualquier barra brava: un Peugeot 607 modelo 2002, un coche que en el mercado ronda los 25 mil dólares y que nuevo (2009) vale más de 243 mil.
Las tareas policiales en búsqueda del líder de la barra brava leprosa, acusado de ser organizador del ataque armado al club del lunes pasado, hicieron salir a la luz que un juzgado Civil de Capital Federal tenía una orden de ejecución prendaria del vehículo porque Pimpi dejó de pagar las cuotas en octubre del año pasado.
Por eso, personal de Sustracción de Automotores procedió a ejecutarla. Según informó en Radio 2 (De tarde en tarde) el titular de esa repartición, el comisario Marcelo Albornoz, el auto fue encontrado en el Fonavi de Lamadrid y Grandoli donde vive Pimpi. “Estaba en el interior, en uno de los pasillos, cerrado y sin ocupantes”, afirmó.
Esa imagen descripta por el jefe policial es más que gráfica sobre el rápido ascenso económico que consiguió el jefe barra brava: un auto de súper lujo en medio de una de las barriadas más humildes de la ciudad. La caída de López y su desplazamiento de los lugares de poder que ocupó seguramente complicaron tanta prosperidad, algo que expone al menos uno de los motivos de Camino para resistir una nueva realidad que no parece dispuesto a aceptar mansamente.
El coche fue llevado con una grúa a la Jefatura de Policía y seguramente será remitido el lunes a la Justicia civil porteña.