Claves para vivir con vitalidad la tercera edad

“Los expertos estamos diferenciando de las personas “mayores-jóvenes” que serían aquellas comprendidas entre los 65 y 80 años de los ancianos que son las personas que superan los 80 años, agrupando a estos últimos en una cuarta edad”​
     Comentarios
     Comentarios

Llegar a la tercera edad suele entenderse como arribar a una época de reflexión, descanso y disfrute de actividades que quedaron postergadas mientras la persona se desarrollaba profesionalmente y/o se dedicaba a cuidar a los hijos y llevar adelante una familia. Sin embargo, esta época de la vida trae consigo algunos “fantasmas” de los cuales es importante saber librarse a tiempo para que el tránsito por este momento, sea realmente satisfactorio y provechoso.

Julio González Cobos, Experto Profesional en Gerontología de la UNED de España y Máster en Dirección y Gestión de Centros de Servicios Sociales y Atención a la Dependencia, explicó cuál es el principal “enemigo” a esa edad y detalló algunas cuestiones a tener en cuenta para disfrutar de una tercera y cuarta edad de forma sana y plena.

¿A qué edad podemos afirmar hoy que comienza la tercera edad? ¿Cuáles son las características principales de esta etapa de la vida?

Podríamos decir que existen dos respuestas posibles: la primera  tiene un carácter más bien administrativo, que abre el camino a una serie de posibles derechos (pensiones, asignaciones, u otros beneficios) y clasifica a la tercera edad o a los adultos mayores  con el  grupo de personas que han superado una determinada edad y a los cuales la sociedad les dice que ha llegado el momento de jubilarse. Como bien saben los lectores, en Argentina  y con carácter general es a los 65 años para los hombres y a los 60 años para las mujeres. Pero no siempre ha sido así, el  momento de  la jubilación varía según épocas y países.

A modo de anécdota puedo contar que los funcionarios alemanes del siglo XIX podían jubilarse a los  65 años; ésta fue una decisión del Canciller Von Bismarck, y aunque aparentemente suponía un derecho social (cierto que sólo para algunos), en realidad  no lo era tal ya que en aquel momento muy pocas personas vivían hasta esa edad,  y por lo tanto era de esperar que el Estado no tuviera que pagar un gran número de pensiones.

Actualmente en Europa y a consecuencia del envejecimiento de la población y de la crisis económica se han modificado ciertas políticas sociales que  afectaron también a la edad de jubilación. En España tanto los hombres como las mujeres se jubilaban al cumplir los 65 años, pero recientemente se decidió incrementar gradualmente la edad de jubilación. De este modo, en el 2027 una persona no se jubilará hasta los 67 años.

La segunda respuesta que les puedo ofrecer ya no es tan  fácil de cuantificar y de asignar una edad concreta. Si lo que nos preguntamos  es ¿cuándo a una persona la podemos considerar  “vieja”, mayor, o anciana?, ahí la respuesta se complica un poco.

El envejecimiento es un proceso biológico que se desarrolla a lo largo de la vida de todas y cada una en las personas y que muchos expertos nos dicen que comienza a producirse a partir de los 30 años. Al principio no somos conscientes de ello ya que este proceso se va produciendo muy lentamente, con el paso de los años empezamos a sentir que nuestras capacidades no son las mismas, no nos recuperamos tan fácilmente de ciertos excesos, pero podemos seguir manteniendo una vida plena. Es cuando llegamos a edades más avanzadas cuando nuestras capacidades se resienten y pueden presentarse los problemas de salud. Este proceso sigue un declive que va afectando a  los  órganos de nuestro cuerpo. Por ejemplo, las arterias van perdiendo su capacidad elástica lo que dificulta la circulación sanguínea, a los riñones les cuesta más filtrar la sangre, nuestro ojos van perdiendo agudeza visual, nuestras articulaciones se inflaman (artritis), o vamos perdiendo la capacidad de apreciar los sabores.

Pero no todas las personas envejecen de la misma manera y no todas las personas tienen que tener esos problemas de salud. Seguramente todos conozcamos a alguien que teniendo por ejemplo 68 años parezca mayor y que sufra más enfermedades que otra persona con 75 años. ¿Y por qué ocurre esto? Principalmente por causas genéticas (nuestros genes heredados están programados para no sufrir ciertas enfermedades), por haber seguido unos estilos de vida saludables (no haber fumado, consumo  moderado del alcohol, practicar ejercicio físico, tratar y prevenirlas enfermedades) y por último una causa muy importante que es “sentirse vital” y ser capaz de expresarlo mediante un envejecimiento activo, que no es otra cosa que todos entendamos que el ser mayor no es un impedimento para ejercer el derecho de acceso a la salud (la edad no debería ser una excusa para no tratar una enfermedad),  incluirnos y participar en la sociedad (la soledad hay que combatirla participando en actividades sociales). En definitiva, sentirse vital es la mejor pastilla para mantenerse alejado de las enfermedades y sentirse más joven de lo que le corresponde por edad.

Por último, y para que comprendan lo difícil que viene siendo decidir cuando una persona es mayor,  los expertos estamos diferenciando de las personas “mayores-jóvenes” que serían aquellas comprendidas entre los 65 y 80 años de los ancianos que son las personas que superan los 80 años, agrupando a estos últimos en una cuarta edad.

Según tus estudios, ¿cuál es el principal "enemigo" de la tercera edad? ¿Por qué?

Te diría que la soledad dado que si no es deseada puede agudizar la depresión, además se la relaciona con las enfermedades cardiovasculares y  demencias. A las personas mayores que viven solas les cuesta más trabajo seguir una alimentación sana y variada debido a que como no hay que cocinar para nadie más, se conforman con comer cualquier cosa. 

En los países menos desarrolladas los vínculos sociales y familiares son más fuertes, pero en las sociedades más modernas es un problema que se agrava. Se tiende a tener menos hijos con lo cual la red familiar es menos eficiente a la hora de atender y velar por las personas mayores. Pero también los propios mayores buscan su independencia y prefieren con todo su derecho envejecer en su hogar, el aislamiento puede aparecer cuando a consecuencia del trabajo de los hijos y de las dimensiones que adquieren las ciudades las visitas son cada vez menos frecuentes. 

Algo que también suma es que a medida que envejecemos nuestras amistades fallecen. En el año 2012 el INDEC publicó datos sobre la calidad de vida de las personas mayores y decía que 2 de cada 10 personas mayor de 60 años vivía sola, afortunadamente aún estamos lejos de otros países mucho mas envejecidos, en España son algo más de 4 de cada 10 personas mayores de 65 años.

¿Hay maneras de combatir a este "enemigo"? ¿Cómo? 

Por supuesto, afortunadamente Argentina sigue siendo una sociedad muy familiar y a la que le gusta cuidar a sus amistades. 

Podemos además apuntarnos a diversas actividades; la Universidad Nacional de Rosario cuenta con un programa formativo para adultos mayores. Los clubes de jubilado se han ido adaptando a los nuevos tiempos y ofrecen actividades como taichí, informática o visitas culturales. Durante la jubilación se dispone de tiempo y puede ser un buen momento para realizar esos viajes que no se pudieron realizar mientras  trabajábamos.

¿Y no han pensado en participar como voluntario en alguna ONG de su agrado? El ser mayor no significa que no podamos seguir realizando cosas y además podemos aportar nuestra experiencia.

¿Qué se aconseja para llevar una vida sana cuando se es un adulto mayor?

Básicamente lo mismo que a cualquier otra edad, lo primero es seguir las indicaciones de su médico, alimentarse de forma variada tratando de reducir las grasas, hacer ejercicio con moderación y mantener en forma su cerebro leyendo y cultivando sus amistades.

Comentarios