La ministra de Salud de la provincia, Andrea Uboldi, brindó recomendaciones a los viajeros ante la situación de fiebre amarilla que atraviesa Brasil y otros países turísticos.

En conferencia de prensa, la funcionaria remarcó la importancia de que “la población, una vez que decida el destino de sus vacaciones o viaje, tenga cierta anticipación en una consulta médica, no sólo por Brasil sino también por cualquier otro destino, para saber qué está pasando en cada lugar”.

“Durante el período previo a las vacaciones estuvimos insistiendo en base a cuál era la situación epidemiológica real de Brasil. Esta es una vacuna que puede ser exigida para ingresar a ciertos países porque está sujeta al Reglamento Sanitario Internacional. De todas maneras, actualmente Brasil no está pidiendo la colocación de la vacuna y Argentina tampoco exige su inoculación para salir del país”, añadió.

Además, la ministra destacó que “desde 2016 la vacuna contra la fiebre amarilla se aplica una vez en la vida. Es decir que quienes ya se la aplicaron desde ese año a la actualidad, y tenga el certificado, no necesitan volverse a vacunar”.

“Más allá del tema en particular de la fiebre amarilla, es muy importante que el ciudadano tenga el calendario de vacunación al día porque es más probable que uno se lastime o se corte en la playa que tenga fiebre amarilla”, agregó.

Finalmente, Uboldi señaló que “al momento de la inoculación de la vacuna, esta no tiene un efecto inmediato, sino que el paciente va a necesitar 15 días de tiempo para generar anticuerpos. Por eso, desaconsejamos que la persona con el auto cargado y el día previo a viajar concurra a un efector a vacunarse, esto no corresponde y tienen la indicación los vacunadores de no aplicar la dosis”.

¿Qué es la fiebre amarilla y cómo se transmite?

Es una enfermedad viral que se transmite a través de la picadura de mosquitos hematófagos infectados previamente por el virus, perteneciente a la familia Flaviviridae.

Se describen clásicamente en América dos ciclos de transmisión de la fiebre amarilla, el selvático y el urbano. El ciclo selvático es mantenido entre primates no humanos y mosquitos típicos de la selva. En el ciclo urbano, intervienen el hombre y mosquitos Aedes Aegypti, vector con características domésticas. Para conocer los centros de vacunación consulte aquí.

Recomendaciones

Por su parte, la Sociedad Argentina de Vacunologia y Epidemiología (SAVE) expresó algunos conceptos claves en relación a la vacunación contra fiebre amarilla:

Sólo deben recibir la vacuna aquellos viajeros que visiten áreas de riesgo y no tengan contraindicaciones.

Las áreas geográficas que se han incorporado a las recomendaciones son los estados brasileños de Río de Janeiro, San Pablo, Espíritu Santo y gran parte de Bahía, incluyendo las ciudades de Salvador de Bahía y Praia do Forte.

Los destinos de la costa, como Florianópolis, Camboriu, Fortaleza, Natal, Recife, entre otros, no requieren vacunación.

No deben vacunarse aquellos que viajen tanto por tierra o por vía aérea a destinos situados en la costa de los Estados de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul ni quienes permanezcan menos de 72 horas en una zona de riesgo como escala de viaje.

Se debe priorizar la vacunación a aquellas personas que van a realizar viajes en el corto plazo con el fin de optimizar la utilización del insumo y no saturar el sistema de salud.

La vacuna contra fiebre amarilla debe aplicarse al menos 10 días antes del viaje y no es necesario recibir refuerzos ya que una única dosis es suficiente para estar protegido a lo largo de la vida.

El gobierno de Brasil no exige el Certificado Internacional de Vacunación contra fiebre amarilla para ingresar a dicho país. No es obligatoria la vacunación para viajar a Brasil.

La vacuna es elaborada con virus vivos y atenuados, por lo que está contraindicada para los menores de 6 meses, embarazadas, para quienes tengan alteraciones del sistema inmune, personas con enfermedad del timo, miastenia gravis, síndrome de Digeorge, tumores malignos, trasplantes de órganos, patologías que requieran tratamientos con inmunosupresores y/o inmunomoduladores, siendo mayor el riesgo que el beneficio en todos estos casos.

Se debe tener precaución especial con los niños entre 6 y 9 meses de edad (evaluar indicación en situación de brote), adultos mayores de 60 años de edad, VIH asintomáticos y lactancia, por lo que en estos casos se recomienda evaluar el riesgo beneficio de la vacunación bajo asesoramiento médico.

Las estrategias de prevención, además de la vacuna, son la aplicación de repelentes, el uso de ropa de mangas largas y de colores claros.

Manifestaciones clínicas de la fiebre amarilla

Las manifestaciones clínicas son variables y van desde formas asintomáticas, pasando por formas leves con sintomatología inespecífica, hasta la fiebre hemorrágica clásica. El período de infección aparece de 3 a 6 días después de la picadura del mosquito.

El comienzo es abrupto, y el paciente presenta fiebre mayor de 39 grados, escalofríos, cefalea, náuseas, mareos, malestar general y dolor muscular, congestión facial. Durante este período el paciente se encuentra virémico, por lo que puede ser fuente de infección para mosquitos.