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Sigue preso el conductor que atropelló y mató a un joven

Permanecerá detenido, acusado del delito de "homicidio simple con dolo eventual y lesiones graves". El estado de salud de los chicos que resultaron heridos

 

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Diego Nicolás Cuevas, de 19 años, seguirá detenido e indagado por el fiscal Alejandro Jons, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 4 de Morón, quien lo imputó por "homicidio simple con dolo eventual y lesiones graves", delito que prevé penas de hasta 25 años de prisión.

Ayer, Cuevas embistió en avenida Rivadavia, a la altura de la calle Maipú, de Haedo a un grupo de jóvenes y resultó muerto Lautaro Juárez (16).

El director médico del Hospital Güemes, Marcelo Marmonti, aseguró esta mañana que tres jóvenes y una chica permanecían internados.

"Dos de los internados fueron operados de urgencia ayer cuando llegaron al hospital por neurocirugía, por traumatismos encefalocraneanos. Uno de ellos, el más grave, con una fractura de cráneo, con aplastamiento, con hematoma subdural bilateral. El otro también con hematoma, pero sin fractura de cráneo", dijo.

"Están en coma farmacológico, además de neurológico", aclaró el director médico del centro asistencial.

Mamonti explicó que uno de los dos jóvenes "permanece con tratamiento intensivo desde el punto de vista neurológico, controlándole sus presiones dentro del cerebro que han sido muy altas".

Por otro lado, el director médico del Güemes dijo que otro de los jóvenes allí internados padece un traumatismo de tórax.

"Tuvimos que evacuarles un hemotórax, es decir sangre en el tórax, de los dos lados, y aire en el tórax. De uno de los lados hubo que ponerle un drenaje y del otro lado hubo que explorarle la pleura, que se denomina toracotomía, porque de ese lado tenía una mayor cantidad de sangre y hubo que evacuarla", aseguró.

El director médico agregó que los tres casos permanecen dentro de lo que llaman "peligro de vida", ya que sufrieron "traumatismos muy severos".

"Son pacientes que están respirados, en coma, alguno de ellos inducido por nosotros para relajar su musculatura, están con tratamiento intensivo, con medicamentos para mejorar su circulación, para mejorar su dinámica respiratoria. Uno de ellos, el del traumatismo más grave, se le está haciendo una terapia de hibernación para enfriar su cerebro y que se dañe menos", dijo.

Respecto a la chica, dijo que "tiene una fractura de codo, pero no es grave" y aclaró que esa chica es hermana de uno de los jóvenes que están más graves y prima de otro.

El hecho

Según las fuentes, el hecho ocurrió esta mañana, en avenida Rivadavia, a la altura de la calle Maipú, de Haedo, a unas diez cuadras de donde Estefanía Domínguez (21) murió embestida en la Navidad de 2004 por el auto conducido por Cristian Aldao, condenado luego por ese caso.

 

Todo comenzó alrededor de las 7, cuando un Nissan Tiida color champagne circulaba por Rivadavia cuando se salió de la avenida y atropelló a un grupo de siete amigos, seis hombres y una mujer, que caminaba por la vereda de la mano contraria, junto al paredón que separa las vías del ferrocarril Sarmiento.

A raíz del impacto, Juárez cayó muerto en el lugar, al tiempo que los otros jóvenes resultaron heridos y quedaron tirados en el suelo, entre la vereda y la avenida, dijeron los informantes.

Mientras que el Nissan pegó contra el paredón y salió despedido hacia la calle, donde terminó atravesado de contramano, sin el paragolpes delantero que quedó tirado sobre el asfalto, y con daños en su costado izquierdo.

El comisario Walter Iguiñez, titular de la Jefatura Departamental Morón, dijo esta mañana a la prensa que cuando los efectivos del Comando de Prevención Comunitaria (COC) arribaron al lugar del hecho hallaron a Juárez fallecido y a las demás víctimas heridas.

Minutos después, los lesionados, de entre 16 y 23 años, fueron trasladados por ambulancias del servicio de emergencias municipal, cuatro de ellos al Hospital Güemes de Haedo y dos al de Morón, precisaron esta tarde desde el Ministerio de Salud bonaerense y de la comuna local.

Respecto de los heridos asistidos en Haedo, el informe de la cartera provincial indicó que "tres de ellos fueron atendidos por traumatismo de cráneo y de tórax y se encuentran graves" y el restante "padece contusiones diversas y está en observación".

Y se agregó que los otos dos jóvenes atendidos en el Hospital Municipal de Morón presentan "lesiones moderadas" y "están fuera de peligro".

Por su parte, Cuevas fue conducido junto a su acompañante a la comisaría 2da. de Haedo donde quedó detenido a disposición del fiscal Jons, quien lo acusó de ser el conductor del Nissan Tiida y dispuso que se le extraiga una muestra de sangre para determinar, entre otras cuestiones, si estaba alcoholizado al momento del hecho.

El comisario Iguiñez dijo que dicho auto pertenece al padre del imputado y que se secuestró el GPS del vehículo para establecer a qué velocidad transitaba al momento del hecho.

Sobre la hipótesis de que el Nissan corría con otro auto, el jefe policial respondió: "Es demasiado prematuro decir que se trató de una picada, estamos trabajando con las cámaras del lugar, de algunos negocios y particulares, que ya están a disposición del fiscal interviniente".

Sin embargo, un remisero de nombre Esteban dijo que él presenció el hecho y afirmó a la prensa que el Nissan corría una "picada" con un Volkswagen Bora "azul y blanco" que "iba a más de ciento cincuenta kilómetros por hora" y siguió su marcha hasta abandonar el lugar.

"Le dije a un Policía que el culpable era este (por Cuevas) porque corría una picada con un Bora", indicó el testigo, que precisó que el Nissan también iba "muy rápido".

Por su parte, un amigo de las víctimas contó que él caminaba unos diez metros más adelante que el resto cuando escuchó el impacto y al darse vuelta vio a a "todos tirados".

"Veníamos todos de bailar, de un cumpleaños, era la primera vez que (Juárez) salía con nosotros", recordó el muchacho y agregó que luego del impacto se acercó al conductor del Nissan y le reprochó: "¡¿Qué hiciste?!, ¡¿qué hiciste?!".

A raíz del hecho, el tránsito sobre Rivadavia estuvo cortado hasta las 11, luego de que los peritos de la Policía Científica concluyeron con las primeras diligencias de rigor y el Nissan, al que también se le reventó el neumático delantero izquierdo, fue retirado con una grúa y llevado a una sede policial donde quedó secuestrado.

Por otro lado, los vecinos de la zona se acercaron al lugar del accidente y dijeron que las "picadas", no sólo de autos sino también de motos, son habituales allí.

"Hay picadas en Gaona también, siempre pasa, pero a veces le toca al peatón que es el más desprotegido porque cruza la calle tranquilo", indicó un hombre, a lo que el comisario Iguiñez afirmó que "continuamente se realizan operativos tanto de la Policía como la municipalidad con personal de Tránsito" y que registran "mucha cantidad de infracciones labradas por ese estilo (alta velocidad)".

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