Terapia en adicciones, un camino posible para la recuperación

Según el especialista en adicciones, el Lic. Leonardo Cecotti, no hay mejores ni peores tratamientos; lo que funciona para algunos, para otros no y viceversa. Por eso es importante que el paciente busque un terapeuta con el que se sienta a gusto

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Para enfrentar la problemática de las adicciones es importante comprender que, en gran medida, la conducta adictiva se trata de una respuesta disfuncional a un problema de base en la personalidad, es decir, la persona cae en la adicción buscando, consciente o inconsciente, una "solución" a un problema anterior. Es por ello que se considera que la adicción es una consecuencia, que luego se convierte en causa de otros problemas. Por lo tanto, el tratamiento también deberá enfocarse en descubrir esa problemática precedente e intentar una verdadera solución, que sea funcional y saludable.

Partiendo de esa premisa es que desarrolla su trabajo el Lic. en Psicología Leonardo Cecotti, especialista en terapia de adicciones, quien realiza “un abordaje sistémico de la problemática de la adicción”, es decir que considera a la persona que asiste a la consulta “como miembro de un sistema con un equilibrio patológico y no como a un enfermo al que debe curar, ya que nadie es un ente aislado, todos somos parte de una familia, un grupo de amigos, una clase, un ambiente laboral, etc.”. 

Según Cecotti, quien expuso destacadas cuestiones sobre la temática, la mayor parte de las veces, la persona con adicción es el emergente de un sistema en problemas. Es por eso que el tratamiento se enfoca en la persona y en la persona y sus vínculos.

¿Cómo se puede identificar si alguien cercano tiene un problema de adicciones?

Lo importante es  detectar los cambios en la conducta habitual. No hay un patrón único sino que varia según la personalidad. Por ejemplo: alguien introvertido puede cambiar a extrovertido o profundizar su introversión. Una aclaración que es necesaria es que no basta con identificar cambios en la conducta ya que esto puede deberse a múltiples causas o que tienen que ver con etapas del desarrollo como la adolescencia. Por ello es fundamental prestar atención a otros detalles como aromas, mentiras, ocultamientos, falta de dinero, desaparición de objetos en el hogar... otro factor importante son las amistades, ya que las personas con las que se relaciona pueden ser un condicionamiento al consumo.

¿Cómo actuar en ese caso? 

Lo primero es no precipitarse y actuar con cautela. Se necesita dejar las emociones de enojo y dolor a un lado y tratar con frialdad la situación, de modo que la intervención no sea contraproducente. En segundo lugar, no se debe juzgar a la persona sino al acto, es de suma importancia cuidar el uso de las palabras para que la persona no se sienta agredida y en  cambio sienta que puede ser contenida.

¿Qué tipo de terapias existen para tratar esta enfermedad?

Existen variados tratamientos para las adicciones. Los más difundidos, por ser gratuitos, anónimos y tener un considerable índice de éxito, son los grupos que utilizan el programa de doce pasos de Minnesota (narcóticos anónimos, alcohólicos anónimos, etc.). Generalmente las clínicas de salud que se dedican al tratamiento de adicciones utilizan programas con base cognitivo conductual. Por otro lado en la consulta psicológica se va a trabajar desde la corriente de preferencia del terapeuta. Lo cierto es que no hay mejores ni peores, lo que ocurre es que lo que funciona para algunos, para otros no y viceversa. Esto se debe a la diversidad de personalidades que proporciona la individualidad del ser humano, la patología puede ser la misma, pero la personalidad que la tiene no. Por eso es importante que el paciente busque un terapeuta con el que se sienta a gusto.

En mi opinión, es esencial el abordaje interdisciplinario de las adicciones. Depende del momento y del tipo de relación que la persona tenga con el objeto adictivo será necesario que el terapeuta trabaje en equipo con otros profesionales como psiquiatras, neurólogos, acompañantes terapéuticos, nutricionistas... Pero no siempre más es mejor, se debe adaptar el programa del tratamiento a las características individuales del paciente y su problemática, ya que pedir al paciente que deambule por un circuito preestablecido de profesionales muchas veces puede ser contraproducente.

En tu trabajo como profesional, ¿observás un incremento de problema de adicciones en jóvenes en estos últimos años?

Las personas pueden tener diferentes tipos de relación con los objetos, básicamente pueden  hacer uso, abuso o depender de uno. Podría decirse que el uso de sustancias ha existido desde tiempos inmemoriales con diferentes objetivos, unos más cuestionables que otros. Sucede que en las últimas décadas se ha ido incrementando el uso en cantidad y frecuencia hasta convertirse en abuso, especialmente en los jóvenes. El abuso no determina la caída en una adicción pero condiciona al cerebro a crear una fuerte relación con ese objeto, lo cual planta las bases para la dependencia. Esta es signada por una fuerte creencia de necesitar del objeto para poder sobrevivir, por ejemplo una persona con adicción a la cocaína que cree que si no consume no puede afrontar las responsabilidad de ser padre o gerente de una empresa.

Se podría decir que actualmente gran parte de la sociedad se enfocado en la adolescencia y la juventud, como la mejor etapa de la vida y por lo tanto muchos han encontrado un negocio en esta creencia colectiva. Uno de esos negocios es el de las bebidas alcohólicas, energizantes, etc., el cual ha encontrado en el target adolescente su nicho de mercado. La disponibilidad del alcohol junto a la vulnerabilidad de la crisis adolescente son la materia prima para el abuso de la sustancia y la posterior dependencia adictiva.

¿La gente mayor también acude por este tipo de problemas o es exclusivo de los jóvenes?

La problemática de la adicción no es exclusiva de los jóvenes, puede afectar a cualquier persona y declararse en cualquier etapa de la vida. Claro que hay estadísticas que exponen mayor propensión en ciertos grupos etarios, así como preferencias por ciertos tipos de sustancias inclusive según el sexo. Pero lo importante es reconocer la individualidad de la persona y su problema y saber que nunca es tarde para afrontarlo y lograr una mejor calidad de vida.

¿Considerás que la gente toma conciencia de su problema y trata de salir de la situación o existe reticencia o negación a curarse?

Uno de los primeros desafíos en el tratamiento de las adicciones es lograr la conciencia de enfermedad, es decir que la persona reconozca y acepte que padece este problema que afecta a su persona y sus relaciones con su entorno. El mayor problema se presenta en que la mayoría de los pacientes entienden al objeto adictivo como una solución al problema que lo aqueja. Por ejemplo, un adolescente que siente un vacio insoportable frente a su crisis existencial puede creer que fumar marihuana será la solución ya que, al menos momentáneamente, dejará de sentir el malestar. Al obtener el resultado esperado, volverá a buscar la misma solución cuando el malestar reaparezca, cayendo en un círculo infinito. De este modo se crea la dependencia. Por lo general nadie niega la posibilidad de curarse, en el sentido de sentirse mejor, pero les cuesta trabajo y tiempo ver que la solución empleado no solo no resuelve el problema sino que lo agrava.


Lic. en Psicología Leonardo Cecotti – Mat. Nº 5906

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