Y sí, todos querían verla a ella. Por eso, cuando Natalia Oreiro asomó en el coqueto salón de eventos del Hotel Esplendor Savoy, ya nadie se acordó de la forma campechana, marcada por el humor propio de su provincia, con la que el presidente de Tarjeta Naranja, el cordobés David Ruda, explicó las razones por las cuales la firma consiguió pisar tan fuerte en Rosario.
Enfundada en un vestido rojo y negro que no pudieron dejar de mirar ni siquiera los sufridos hinchas de Central que había entre los 200 asistentes, la presencia de Oreiro en la celebración de los diez años desde la llegada de tarjeta de origen cordobés a la ciudad dio pie para que se presentara toda la campaña publicitaria de Naranja Mo que la tiene como protagonista. Se trata de un sistema de pagos a través del celular que ya suma 30.000 clientes y tiene una proyección de llegar a 100.000 a fin de año.
Oreiro, además de bella simpatiquísima, habló con los periodistas –la nota de Giselle Massoud se emitió en el programa De 7 a 9 y la de Alejandro Simonetto se podrá ver en De 12 a 14, de Canal 3, este miércoles– de los últimos proyectos cinematográficos en los que participó –Miss Tacuarembó, de Martín Sastre, y Francia, de Adrián Caetano– y descartó volver a la televisión este año, con lo cual desmintió los rumores que hablaban de un posible regreso junto a Facundo Arana.
También se mostró muy contentan con su rol en la campaña de tarjeta Naranja, hoy por hoy una de las principales emisoras de plásticos en la Argentina y la líder indiscutida del interior del país, con un 40 % del mercado, un total de cuatro millones de tarjetas.
En Rosario, Naranja tiene más de 300.000 tarjetas y cuatro sucursales, emplea a 150 colaboradores y cuenta con más de 6000 comercios amigos.