Un terremoto generó en Chile olas gigantes que arrastraron a al menos diez personas. El fenómeno se produjo en el sector de Punta Tortuga, en el fiordo de Aisén, zona del epicentro del sismo de 6,2 grados Richter y que duró 30 segundos, según informa el periódico trasandino El Mercurio
Diez personas permanecían este domingo a la mañana desaparecidas tras ser arrastradas por olas de 6 metros de altura. Entre ellas, una familia que aguardaba al alcalde en la playa para recibir equipos de radio que les permitirían mantener contacto con la ciudad.
La embarcación de Catalán estaba cerca de la orilla cuando el alcalde vio cómo la familia cayó al suelo y se dio cuenta que un gran sismo estaba sacudiendo la zona. Sólo una parte de la tripulación desembarcó al llegar a la orilla, cuando una ola de unos seis metros los arrastró, ante la horrorizada mirada del alcalde y otros testigos.
Aparte de los cuatro integrantes de la familia Contreras, fueron arrastrados por las aguas Ricardo Figueroa y su hija Melissa, que acompañaban al alcalde. El gobernador marítimo de Aisén, Felipe Encina, aseguró que el edil zarpó sin haber solicitado el permiso a la capitanía de puerto, por lo que podría enfrentar sanciones. Catalán refuta esa versión.
A los seis desaparecidos se suman cuatro empleados de empresas salmoneras de la zona.
La búsqueda de estas personas comenzará este domingo. Dos patrullas de la Armada, un helicóptero del Ejército, patrullas del Gope y buzos tácticos continuarán con la operación, a la que se sumarán tres helicópteros y tres aeronaves del Ejército, enviadas por la Fach desde Santiago.
La Presidenta Michelle Bachelet y el ministro de Interior, Belisario Velasco, viajarán a la zona para imponerse de las labores de búsqueda y rescate.
Momentos después del terremoto, se produjo otro sismo de menor intensidad que duró 20 segundos, provocando cortes en el suministro eléctrico por la caída de postes, daños en las balsas jaulas de las pesqueras, la rotura de matrices de agua potable y el colapso de las líneas telefónicas.
"Creí que se acababa el mundo", dijo conmocionada la habitante de Puerto Aisén, María Cauquemán. Sergio Gómez, pescador que navegaba en su lancha en las cercanías de Punta Camello, acudió al hospital muy alterado: "El mar se empezó a mover y las olas crecían. Vi cómo se derrumbaban los cerros".
El hospital de esa ciudad atendió varios casos de histeria y crisis de pánico, además de tres lesionados por golpes.
Fuente: Télam