El concejal Alfredo Curi (PPS) solicitó informes al Ejecutivo municipal con respecto a los valores que se toman para calcular el precio del boleto de transporte urbano de pasajeros. “El pedido se basa en significativas diferencias entre los valores declarados en los últimos tres mensajes enviados al Concejo para aumentar el boleto, y los datos oficiales declarados a la Nación para solicitar los correspondientes subsidios al transporte", dijo Curi a Rosario3.com”.
Según explicó el edil, si fuesen ciertas las cifras declaradas por las empresas del sistema a la Secretaría de Transporte de la Nación –a través del Sistema Integrado de Transporte Automotor (Sistau)– en el que solicitan los subsidios, casi la totalidad de las líneas deberían circular con una frecuencia que oscila entre 9 y 20 minutos durante todas las horas del día y durante todos los días del año, sin contemplar diferencia entre servicios nocturnos ni feriados. Esa ecuación implicaría el incremento de costos a la hora del cálculo y de los subsidios.
Curi solicitó además, que se aclare la cantidad de choferes empleados, ya que según el cálculo de costos, se excederían en un valor de más de 600 sueldos de empleados, es decir: un 55 por ciento más de costo, en el rubro empleados.
Por otra parte, el concejal señaló que, según los datos obtenidos, el municipio habría solicitado al Sistau un excedente de subsidios por 3.591.000 litros –cobrados y no utilizados– si se comparan los documentos que integran los cálculos de precio del boleto urbano con los declarados a la Nación. “Y a estas diferencias manifiestas –afirmó Curi– se deben agregar cuestiones como la falta de control de cumplimiento de las superficies exigidas para logística de las empresas, entre otras”.
Más las ya denunciadas irregularidades en el manejo del gasoil subsidiado, sobre contra la empresa Las Delicias, que ahora planteó su estado de crisis.
De la comparación entre ambos documentos en relación con el material rodante, surge que en lo declarado para calcular el costo, constan once unidades más de las existentes. “Esto significa una inversión de más de 2,5 millones de pesos que se agrega a costos, pero que no existiría”, remarcó el edil.
En cuando a la antigüedad de los mismos, si bien existen una gran cantidad de vehículos nuevos, otros superan largamente la antigüedad admitida, además de sobredimensionarse los costos de empleados, neumáticos, parque automotor, los kilómetros recorridos y la velocidad comercial. Si esto es así, el costo verdadero del boleto no coincidiría efectivamente con la realidad.
“De comprobarse estas diferencias, el boleto urbano de Rosario estaría sobrevaluado en una cifra muy importante, en perjuicio de los usuarios, en momentos en que las autoridades municipales anuncian la necesidad de un nuevo aumento”, agregó.
Si se comprueba la incorrección de estos datos, el sistema estaría recibiendo mayores subsidios que los que le corresponden; mientras que los cálculos de costos estarían excediendo los valores reales, es decir se recibirían mayores subsidios de los debidos y se cobraría un boleto más caro de lo debido.