Los interventores del club lo advirtieron y este sábado a la tarde ocurrió. Dos facciones de la barra brava de Central se cruzaron de manera violenta en la previa al partido con Vélez en Arroyito y desataron una verdadera batalla campal, que terminó con ocho heridos –el más grave con tres dedos cortados– y más de treinta detenidos.
Fuentes policiales confirmaron a Rosario3.com que hubo “una trifulca” en la zona.
Sin embargo, según contaron algunos testigos del hecho, la pelea fue muy violenta e incluso señalaron que habría sido gravemente herido el hincha que “le declaró la guerra” al Pillín, el actual líder de la barra Andrés Braccamonte.
Se trataría de Luciano Molina, cuya casa fue baleada el pasado martes 9 de octubre a la madrugada y él mismo atribuyó en declaraciones a la prensael hecho a esa interna.
Además, según relató el periodista Pedro Levy del móvil de Canal 3, en Génova y Drago, el lugar donde se desató el grueso del enfrentamiento entre unas 200 personas, había restos de piedras, palos y dos vehículos con los vidrios destrozados.
La pelea se habría originado cerca de las 15.30 cuando una de las facciones, que lidera Luciano junto al grupo de Los Chaperos, fue a buscar a la banda del Pillín, armados con piedras y palos.