El documento logró un apoyo casi unánime de los 192 países que integran la ONU, ya que en su favor votaron 184 países, en contra cuatro (Estados Unidos, Israel, Palau e Islas Marshall) y hubo una única abstención.
Esta es la decimosexta vez consecutiva que Cuba presenta ante la Asamblea General una resolución que crítica los efectos negativos de las medidas unilaterales de Estados Unidos, y solicita su derogación.