Sancionar o no, esa es la cuestión. En medio de una semana que tuvo como protagonistas a los adolescentes de la ciudad y a conflictos de conducta en la escuela puso de relieve la discusión de si es necesario sancionar para modificar el comportamiento de los menores. En este sentido, y luego de ser centro de las noticias el Instituto Politécnico decidió reincorporar a un joven al que había dejado libre por arrojar una bombita de agua.
La noticia se conoció hoy a través de un comunicado del centro de estudiantes de la escuela. El estudiante del Politécnico que fue sancionado por arrojar una bombita de agua en los festejos de fin de curso fue reincoporado por la institución educativa. Al joven que le faltaban seis amonestaciones para quedar libre, luego de los festejos que terminaron con algunos destrozos le aplicaron ese número con lo cual perdía la regularidad en el cursado.
Luego de que el caso se hiciera público en los medios de comunicación y del reclamo de los miembros del centro de estudiantes frente a la decisión de los directivos de la institución se reincorporó a Juan Manuel Lorda que había sido sancionado quedando libre.
Desde el comienzo la postura del centro de estudiantes apuntó a que la escuela sancionara no faltas menores como la de arrojar un globo de agua sino las agresiones a las viviendas cercanas a la escuela y las pintadas pro nazis y de cruces svásticas.