Fue la primera deportista rosarina en conseguir una medalla para Argentina en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro. Luego consiguió otra en equipo. Y este lunes, María Gabriela Best, de ella se trata, pasó por Canal 3 para compartir su orgullo y contar los detalles de la hazaña conseguida con el remo, deporte sacrificado si los hay, y más en un país donde el apoyo estatal a las disciplinas amateurs sigue apareciendo en la columna del debe.
Gabriela, que tiene 22 años y desde el sábado se encuentra nuevamente en Rosario, también visitó la redacción de Rosario3.com junto a su madre y su novio Bruno, también remero, con quien vive en Zárate.
“Todavía estoy muy contenta”, arrancó diciendo en diálogo con Miguel Tessandori en De 12 a 14, sobre la presea de plata que logró en la categoría single scull femenino y la de bronce alcanzada en cuádruple par, premios de los que no se desprende ni un segundo.
“Entrené muy fuerte para esto –contó Best–, con mi entrenador veíamos por Internet las marcas de las otras competidoras y sabíamos que estábamos entre la plata y el bronce. Y había que pelear la plata a morir”.
Sobre la fórmula del éxito en remo, la rosarina consideró que “la constancia y la dedicación” son claves. “Lleva muchas horas, y no tenés resultados enseguida. Hay que remar una base de ocho a doce años para alcanzar un nivel panamericano o mundial, y para olímpico entre 15 y 20 años”, detalló.
También destacó un plus que, según cree, tiene el deportista argentino. “A diferencia de otros países, lo que hacemos lo hacemos porque nos gusta, mientras que otros a lo mejor lo hacen por la plata. Pero les falta la garra que tenemos nosotros”, dijo.
Menos mal que no le gustaba La Florida
Gabriela relató que se inició en el remo en el verano del 99. “Con una amiga cruzábamos en lancha a Isla Verde; La Florida mucho no nos gustaba. Y un día ella me propuso que lo hagamos remando”, explicó.
“Luego fui a la escuelita del club Regatas, y cruzábamos a la isla a tomar mates. Pero mi espíritu competitivo me hizo ir más allá”, rememoró.
Gabriela se convirtió el pasado martes en la grata sorpresa de la delegación argentina al quedar segunda en su debut en la competencia en la categoría single scull femenino. En la carrera, que se disputó en la Laguna Rodrigo de Freitas, la rosarina se colgó la presea de plata tras ubicarse detrás de la cubana Mayra González, la gran candidata que ratificó en resultados su favoritismo, y por delante de la salvadoreña Camila Vargas.
La falta apoyo, un problema crónico
“En la Secretaría de Deportes (de la Nación) tenemos las puertas abiertas pero hay un protocolo, un tiempo para pedir presupuestos. Y hasta que se ponen de acuerdo cómo se van a hacer las gestiones el tiempo se pasa”, cuestionó Best.
Y agregó que “lo que más duele” es cuando esta burocracia impide participar de alguna competición. “Es doloroso cuando de arriba escuchamos que no podemos viajar porque no salió la plata, o porque tiene prioridad algún club que no es el tuyo”, indicó.
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