Aduana pone la lupa en compras por u$s3.000 millones: cómo funciona el "rulo importador"

Estudian unos 23.000 despachos de mercadería importada, que proviene de China pero tiene factura de Estados Unidos

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Además de poner la atención sobre las compras vía cautelares, ahora la Aduana, dirigida por Guillermo Michel, avanzará en un análisis detallado de la mercadería que proviene de China pero que está facturada a través de empresas de Estados Unidos. El objetivo es desalentar el “rulo importador”.

La brecha cambiaria, saben en el Gobierno, es un problema. El aumento de los dólares financieros genera distorsiones en la economía y envía “incentivos no deseados” a los agentes económicos. Si bien los diferentes funcionarios nacionales saben que la solución a la brecha viene de la mano de la macroeconomía, una parte del Gobierno considera que es importante generar una “percepción de riesgo” respecto de las maniobras fraudulentas que algunas empresas despliegan para hacerse de dólares baratos y ganar una diferencia en pesos gracias a la brecha con el MEP o el contado con liqui.

Según publicó Ámbito, el mecanismo que utilizan algunas empresas implica importar mercadería que, en los hechos, viene embarcada desde China pero cuyas facturas y comprobantes son emitidos por empresas norteamericanas. Hace alrededor de 10 días, Aduana detectó así un cargamento que, al analizar en detalle, tenía fuertes inconsistencias: los comprobantes emitidos en EE.UU. eran anteriores a la fecha de constitución de la empresa y, al mismo tiempo, el valor de la mercadería importada había sido sobrefacturado en 50 veces. En los papeles, la mercadería valía u$s1,5 millón, pero en la realidad se trataba de basura tecnológica por u$s30.000. Con una brecha cambiaria arriba del 150%, la ganancia ascendía a $300 millones, calcularon en el Gobierno.

Este caso concreto es el ejemplo de cómo funciona el rulo importador: cuando una empresa realiza una importación, solicita acceso al mercado oficial por el valor declarado de la mercadería. Eso implica que el Banco Central le conceda los dólares necesarios para pagar el cargamento al valor del dólar mayorista. Pero resulta que, en lugar del valor declarado, las compras realizadas son por un importe mucho menor, así que la empresa se queda con esos dólares “cash” en su contabilidad, que luego se da vuelta y pesifica en el mercado financiero por un valor mucho más alto. Ese mecanismo había sido detectado también en las exportaciones, solo que el “rulo exportador” contemplaba subfacturar las cargas salidas de Argentina a un destino cercano, como por ejemplo Uruguay, y desde allí sí realizar la exportación por el valor final de la mercadería.

En total, son 22.618 despachos que se analizan de 1.200 empresas por un valor de u$s2.963 millones. Se trata de mercadería enviada desde China, pero cuyos comprobantes fueron emitidos en Estados Unidos. Ya enviaron alrededor de 75 intimaciones para que las empresas que realizaron esas importaciones aclaren cuál es la vinculación con el “trader” o “despachante” original de esa mercadería.

Una alternativa que analiza la Aduana para desalentar esta maniobra es impulsar una ampliación de la Resolución 3577/2014 que establecía un régimen especial de percepción del impuesto a las Ganancias que está vigente actualmente para las exportaciones, pero sumar también a las importaciones. El objetivo es desalentar la triangulación en las importaciones. La lupa se pondrá en la mercadería embarcada en China, con facturas emitidas en Estados Unidos y en casos en que la información del “trader” de la operación no tenga “sustancia”.

Desalentar el “rulo importador” es otra de las estrategias que buscará implementar la Aduana, además de analizar de cerca los mecanismos de acceso de dólares oficiales a través de presentaciones judiciales, “alquiler de cautelares” y aprovechamiento fraudulento de “zonas francas”.

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