Crisis de Evergrande jaquea a los mercados y derrumba acciones argentinas en Wall Street

La crisis del gigante inmobiliario chino sacude los mercados y afecta a los activos argentinos. Su posible colapso se anticipa como uno de los mayores en años para el país asiático

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Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street se dsplomaban en el arranque de la semana, contagiadas, en parte, por el desplome del gigante Evergrande. La empresa china se debate entre un colapso desordenado de grandes repercusiones, una caída controlada o la perspectiva menos probable de un rescate de Pekín a la que fue la promotora inmobiliaria con más ventas del país.

Los papeles financieros cotizaban con pérdidas de hasta 10%, seguidos de cerca en el declive por las acciones energéticas. Los activos argentinos que cotizan bajo la forma de ADR operaban afectados por una caída global de los mercados, como consecuencia del depslome del gigante chino Evergrande que está al borde de la quiebra.

El derrape de los mercados afectaba además a los bonos soberanos y llevaba el riesgo país de Argentina nuevamente por encima de los 1.500 puntos básicos, de acuerdo con la medición de la banca JP Morgan.

Crisis histórica

Fundada en Cantón en 1996, Evergrande es el epítome de la era de préstamos y construcción en China, pero con un pasivo de casi dos billones de yuanes (305.000 millones de dólares) su posible colapso se anticipa como uno de los mayores en años en la segunda economía del mundo.

En los últimos años se han impuesto restricciones a la deuda y a la compra de terrenos, así como cientos de nuevas normas a los promotores chinos, como parte de un esfuerzo por reducir los riesgos financieros y promover la vivienda asequible.

Evergrande, que aceleró sus esfuerzos para reducir sus deudas en 2020 después de que los reguladores introdujeron límites, no tiene ningún vencimiento importante de bonos en el extranjero hasta principios del año que viene, pero el retraso en el pago a proveedores y de intereses de préstamos ha puesto de manifiesto una preocupación de larga data de los inversores.

Ahora, sin acceso a nueva financiación, Evergrande no puede pagar a los proveedores, terminar los proyectos o elevar sus ingresos, lo que le ha llevado a contratar asesores y a advertir del riesgo de un impago. Esto, junto con una compra, una división o un rescate son los escenarios que está evaluando.

Si bien analistas han restado importancia a las comparaciones con el colapso en 2008 del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers, que provocó crisis en sus contrapartes y acabó por congelar los mercados mundiales, algunos inversores temen a un contagio.

La preocupación más inmediata es que se produzca un colapso inmobiliario y no una crisis financiera al estilo de Lehman. Una venta forzosa de Evergrande podría derrumbar los precios, haciendo saltar por los aires a los promotores endeudados y paralizando un sector que supone una cuarta parte de la economía china.

Los analistas esperan cada vez más un colapso gestionado que busque proteger a los inversores más pequeños, con un centenar de ellos presentándose airadamente en la sede de Evergrande el martes, mientras tenedores de bonos se enfrentaban a una quita. Si quiere recuperar algo, primero debe encontrar compradores para sus activos, algo que le ha costado mucho hacer.

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