Plazo fijo tradicional o UVA: cuál conviene más frente a la nueva suba de tasas

El mercado espera que este jueves el Banco Central aplique otra suba de tasas de interés para combatir a la inflación

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El mercado espera que este jueves el Banco Central aplique otra suba de tasas de interés para combatir a la inflación. Es por esto que el plazo fijo tradicional podría hacerse más atractivo a partir de esta semana y este instrumento podría esta vez mostrarse como una mejor opción que el plazo fijo UVA. 

Durante el mes pasado aumentó la demanda de los plazos fijos tradicionales luego de la suba de tasas que autorizó el Central, por lo que la tendencia podría continuar en las próximas semanas, aunque en gran parte dependerá de cuánto eleve los rendimientos para estas colocaciones. 

Los registros oficiales indican que en agosto el stock de los plazos fijos tradicionales del sector privado registró un incremento nominal de casi 7,5%, con una mejora tras la suba de tasas de interés que se dio antes de mediados del mes, mientras los depósitos atados al UVA anotaron una caída del 3 por ciento.

Tras el último repunte, la Tasa Nominal Anual (TNA) para los plazos fijos tradicionales de hasta $ 10 millones constituidos por personas humanas aumentó al 69,5% y los analistas prevén que con el incremento que se espera que apliquen esta semana podría ascender a un máximo de 75,5 por ciento.

En caso de darse esa suba máxima, la nueva tasa representaría un rendimiento del 6,29% mensual. Es decir, por debajo de la tasa de inflación estimada de agosto y apenas por encima de lo previsto para septiembre, por lo que en el corto plazo estaría rondando el nivel del avance generalizado de los precios.

En tanto, la Tasa Efectiva Anual (TEA), es decir, la que surge reinvirtiendo todos los meses el capital y los rendimientos que va generando, es del 96,58%, apenas por encima la inflación esperada para los próximos doce meses, aunque se prevé que con la suba de tasas aumentará a más del 100 por ciento.

Para muchas empresas y ahorristas podrían resultar atractivas estas subas de tasas, pensando en posibles ganancias dentro de varios meses, cuando eventualmente la inflación se ubique en niveles inferiores, aunque siempre está el riesgo de que esto no suceda y que el plazo fijo siga perdiendo contra los precios.

Es por esto que muchos ahorristas prefieren el plazo fijo atado a la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA). Este instrumento les proporciona mayor seguridad porque se ajusta al Índice de Precios al Consumidor (IPC) que informe el Indec todos los meses, por lo cual garantiza no perder contra la inflación. 

Este instrumento ha estado mostrando una gran demanda (a pesar de la merma del mes pasado) y es visto por muchos como una buena oportunidad debido a la disparada de los precios, aunque tienen la particularidad de que su permanencia mínima es de 90 días.

A la vez, está la alternativa del plazo fijo UVA precancelable, que también sigue el avance inflacionario, pero se puede cancelar a partir de los 30 días. Pero, en caso de cancelarlo, el ahorrista sólo recibirá el capital invertido más una tasa del 65,5% anual. Es decir, inferior a lo que ofrece el plazo fijo tradicional.

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