Quedó imputado un ciudadano colombiano que fue detenido el último sábado en Rosario, acusado de clonar tarjetas para robar dinero en diferentes cajeros automáticos. Le endilgaron más de cien estafas al cabo de sólo diez días y por un total de un millón y medio de pesos.

El periodista Juan Cruz Funes (El Tres) presentó este jueves en Telenoche un informe con detalles acerca de la operatoria del delincuente, los lugares donde estafaba y cómo pudieron dar con él con las manos en la masa, en un banco del barrio Echesortu.

El acusado fue formalmente imputado por el delito de estafa –114 concretadas y otros 59 intentos, según se constató en la investigación– y quedó preso hasta el inicio del juicio.

Los hechos tuvieron lugar en siete cajeros de la ciudad entre el 4 y el 14 de mayo pasados. En todas esas máquinas electrónicas colocó dispositivos para clonar bandas magnéticas o contraseñas de tarjetas de débito y crédito y así vaciar las cuentas de sus ocasionales víctimas, que sólo se percataban más tarde al observar extracciones que ellos no habían realizado.

Los delitos se constataron en direcciones del micro y macrocentro rosarinos y las zonas oeste y norte. En todos los casos eran de la red Link y en su mayoría, del Banco Municipal.

Incluso uno de los puntos se ubica frente a los Tribunales provinciales, una de las zonas con más seguridad de Rosario, aunque su proceder silencioso y sin violencia no levantaba sospecha sino hasta que los estafados veían luego el robo virtual.

En algunos casos eran extracciones mínimas y en otros, de miles de pesos, según el saldo que encontraba en cada cuenta vulnerada. Las coincidentes denuncias de clientes bancarios permitieron trazar información y revisar cámaras de seguridad, con lo que finalmente la Policía dio con el sujeto in fraganti, en un cajero de calle Mendoza al 4600, el pasado fin de semana.

Se trata de un hombre de 45 años, de nacionalidad colombiana, que operaba siempre de capucha o gorra además de barbijo, para camuflarse todo lo posible cada vez que ingresaba a los cajeros, a sabiendas de que quedaría filmado. No obstante pudieron identificarlo y detenerlo.

En ese operativo le secuestraron una treintena de tarjetas y unos 400 mil pesos en
quiso, con los que el detenido intentó, sin éxito, coimear a los oficiales
de la Agencia de Investigación Criminal que intervinieron, según se informó oportunamente en el parte oficial. La investigación del fiscal Aníbal Vescovo derivó ahora en la imputación del acusado.

Leandro Piazza, de la Oficina de Defensa del Consumidor, reconoció en El Tres que las denuncias de estos casos van en aumento y repasó las recomendaciones para evitar estos delitos y cómo proceder al constatarlos.