Tres congresistas japoneses del gobernante Partido Liberal Democrático, todos ellos hombres, participaron la semana pasada en un experimento que consistió en llevar puesto durante 24 horas un chaleco de aproximadamente 7,3 kilos y con una forma que emula los pechos y el abdomen de una mujer embarazada de 7 meses, informan medios locales.

El propósito de la iniciativa, impulsada por su copartidaria Karen Makishima, fue ofrecer a sus colegas varones la oportunidad de experimentar en carne propia las dificultades físicas e inconvenientes que enfrentan a diario las mujeres encinta del país durante la gestación de sus bebés.

Los legisladores debieron realizar sus actividades habituales, como viajar al trabajo, subir escaleras, hacer las compras, encargarse de las tareas domésticas y del aseo personal e incluso dormir, todo ello sin desprenderse del peso extra.

De esta manera, los parlamentarios podrán servirse de esta prueba para tener una referencia a la hora de desarrollar políticas nacionales en el ámbito de los partos y la crianza de infantes.

"Fui capaz de darme cuenta de que los movimientos ordinarios, tales como sentarse y pararse, son así de difíciles. Este peso que siento sobre mi panza es el peso de una nueva vida", comentó Masanobu Ogura, uno de los participantes del experimento.

A su vez, Makishima señaló que, "a pesar de que los legisladores podrían no ser capaces de adivinar los sentimientos de mujeres embarazadas de forma completa, es esencial ejercitar su imaginación en el diseño de medidas normativas", según publicó RT.