Los episodios de vandalismo entre hinchas, muchas veces exhibido como trofeo en las redes sociales, propiciaron la consulta a especialistas respecto de la posibilidad de identificar a los responsables, aunque se realice desde cuentas anónimas. En tal sentido, el jefe de la división Cibercrimen de la provincia, Rodrigo Álvarez, indicó: “El anonimato en internet es algo que no real al cien por ciento”.

Con esa afirmación, describió cómo procede la Agencia de Investigación Criminal ante estos episodios, que recrudecieron esta semana contra símbolos de Newell's y Central: “Nosotros, como fuerzas de la ley, tenemos convenios de colaboración con todas las redes sociales para poder descubrir quién es el que está del otro lado del aparato”, dijo en el programa El Contestador de Radio 2.

Y explicó: “Una vez que la Justicia nos autoriza a pedir información a las empresas, ellos nos informan, por ejemplo, qué dirección IP utilizaron y nosotros podemos determinar desde dónde se emiten los mensajes”.

A su vez, manifestó que suele ser más engorroso tratar con las prestadoras locales del servicio de internet que conseguir la ayuda de las grandes empresas de redes sociales: “Luego de que ellas nos faciliten esos datos comienzan un periodo más burocrático para saber a qué usuarios corresponden”.

Finalmente, Álvarez advirtió que si quien está detrás de un delito o una provocación es un menor, serán los adultos responsables los que deban hacerse cargo de las consecuencias.

La saga violenta vinculada a clubes comenzó el domingo pasado, cuando el busto de Isaac Newell's, fundador de Newell's Old Boys, amaneció decapitado y luego circularon fotos de los presuntos autores con la cabeza de la estatua. Luego siguieron ataques incendiarios: una bomba molotov contra el frente de la sede Cruce Alberdi de Rosario Central y un grave incendio, con un herido, en la sede céntrica canalla de Mitre al 800.