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Carta de Berni: durísima respuesta a Fein y a Binner

El secretario de Seguridad de la Nación afirmó que le “duelen” los reclamos de la intendenta por el retiro de Gendarmería. Le reprochó falta de apoyo y la calificó de “mensajera disciplinada de otros políticos que no dan la cara”. Del líder socialista dijo: “Mientras nosotros asumimos el drama de los rosarinos, él se pasea por el país en campaña”

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A través de una carta extensa, el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, respondió a los reclamos por el retiro de las fuerzas federales de Rosario y cargó muy duro contra la intendenta Mónica Fein y el diputado nacional Hermes Binner.

La misiva que responde a un pedido formal del Foro Regional Rosario fue publicada en el Facebook del Ministerio de Seguridad nacional señala que “duelen las declaraciones de la intendenta”, sobre todo “cuando nunca le reprochamos que ella no hubiera estado presente cuando llegamos a Rosario, o que faltara al cierre del “Operativo Rosario” el 5 de enero”.

“Ni siquiera que, a diferencia del aporte de infraestructura que hicieron en el mismo período los intendentes del conurbano bonaerense para alojar a nuestros gendarmes, la municipalidad de Rosario haya participado tan escasamente con los hombres y mujeres que reclama ahora”, descargó Berni.

Además calificó a Fein “mensajera disciplinada de otros políticos que no dan la cara ni saben de gratitud o de lealtad”.

Sin nombrarlo, también criticó al precandidato presidencial y ex gobernador Binner: “Mientras nosotros asumimos como propio el drama de los rosarinos, él se pasea por el país en campaña electoral”.

La carta completa

Buenos Aires, sábado 17 de enero de 2015

Estimados amigos de las fuerzas vivas de Rosario.

He recibido la nota que me elevaron con una petición para reponer a los efectivos de Gendarmería que desplegamos durante nueve meses en las calles de los barrios más violentos de Rosario en función de seguridad ciudadana.

Entiendo la preocupación que la origina y no me resulta indiferente.

Uds saben, porque con muchos lo hemos hablado desde el origen del “Operativo Rosario”, que las tareas excepcionales que íbamos a realizar eran complementarias de las que son atribución de la Policía de la Provincia de Santa Fe.

Fue un refuerzo de tipo “policial” que llevamos adelante acompañados por la Justicia Federal, para reponer la legalidad que había sido alterada profundamente, afectando la tranquilidad, los derechos y las garantías de los rosarinos.

Este apoyo a las autoridades políticas -que no son otras que las electas por los santafesinos- tenía objetivos y una duración bien establecidas.Era para ayudar a recuperar el orden, la convivencia y la paz social, afectadas por las bandas criminales y darle el tiempo al gobernador de la provincia de Santa Fe para que generara los cambios necesarios dentro de la policía provincial.

El problema, siempre lo dije, es la fragilidad de las instituciones que tienen a cargo supervisar, controlar y capacitar a las fuerzas de seguridad provinciales.

Las policías necesitan una conducción clara, firmeza, una carrera profesional estable, subordinación y capacitación permanente.

Pero además, nuestros policías de provincia necesitan sentirse parte de una estrategia más amplia, acompañando políticas sociales, sanitarias, laborales, inversiones en infraestructura. De lo contrario todo esfuerzo será en vano.

El policía abraza su profesión porque quiere hacer un aporte solidario a su comunidad. Después, la vida podrá llevarlos por otro camino. Pero el oficio de los policías es proteger. Y desde la política hay que estar a la altura de ese compromiso que asumen los jóvenes que se entregan a la carrera policial.

Por eso en 2014 nosotros aportamos a Rosario medios materiales y, lo más importante, nuestra experiencia en la creación de policías de proximidad, barriales, como las que desplegamos en las villas de la ciudades Buenos Aires.

Durante varios meses entrenamos al nuevo cuerpo de prevención que debía tomar la posta que necesariamente entregaría la Gendarmería.

Hicimos una inversión de más de 250 millones de pesos para generar las herramientas de transformación necesarias para mejorar el aparato estatal provincial responsable de velar por la seguridad de los rosarinos.

No desconozco que existen condiciones que sustentan sus preocupaciones. La inquietud por la seguridad pública atraviesa todo el cuerpo social, todas las ideologías y todas las convicciones políticas.

Por eso quiero enfatizar un punto: las fuerzas federales siguen en Rosario, en funciones que tienen impacto en las redes de delincuentes,en su logística, en los tráficos ilícitos que alimentan la conflictividad y la violencia.

Y al cabo del periodo establecido, después de varias prórrogas solicitadas por las autoridades provinciales, los gendarmes hicieron las veces de policías, se retiraron.

Eso fue lo mejor que pudimos hacer por la salud institucional de Santa Fe. Al cortar el cordón umbilical los médicos no sólo separamos al niño del cuerpo de la madre, sino que generamos la condiciones para que el metabolismo de la criatura se desarrolle, generando sus propias defensas y anticuerpos.

Así, los gendarmes complementarios se retiraron, como estaba previsto desde el inicio, para ir a cumplir funciones profesionales más propias de una fuerza de seguridad militarizada, y el gobierno provincial puso en marcha una serie de reformas más o menos importantes.

Pero el resto de aparato de Seguridad que depende de mí sigue presente y reforzado en sus tareas específicas. Seguimos en la ciudad cumpliendo con la vigilancia de rutas nacionales, puertos y vías navegables, el aeropuerto internacional y la investigación necesaria para luchar contra organizaciones criminales complejas y de narcotraficantes. Estas labores van a tener consecuencias positivas en la seguridad de Santa Fe y la región.

En el territorio, en las calles de rosario, debe estar la policía provincial. El gobierno santafesino debe seguir afianzando la supervisión y control de esas fuerzas, articulándolas con las políticas sociales y estimulándola participación ciudadana en seguridad.

Estoy seguro que lecciones de la crisis son tenidas en cuenta por el gobernador Antonio Bonfatti, que debe dar respuesta al reclamo que Uds. me han comunicado por nota.

Hemos acompañado y seguiremos acompañando los esfuerzos legítimos de ese gobierno por mejorar la seguridad pública.

Por eso nos duelen las declaraciones de la intendenta Mónica Fein, que ha compartido nuestro trabajo y ha estado de acuerdo en todas las medidas que tomamos, a sabiendas de que nuestra presencia en función de policía de proximidad iba a prescribir.

Y nos duele más cuando nunca le reprochamos que ella no hubiera estado presente cuando llegamos a Rosario, o que faltara al cierre del “Operativo Rosario” el 5 de enero. Ni siquiera que, a diferencia del aporte de infraestructura que hicieron en el mismo período los intendentes del conurbano bonaerense para alojar a nuestros gendarmes, la municipalidad de Rosario haya participado tan escasamente con los hombres y mujeres que reclama ahora.

E, insisto, nos duele que Fein haya hecho sus desafortunadas declaraciones, a pesar de que no desconocemos que en realidad es la mensajera disciplinada de otros políticos que no dan la cara ni saben de gratitud o de lealtad.

Sobre todo porque fuimos a Rosario sin especulaciones electorales ni partidarias. Auxiliamos a sus ciudadanos empleando a los gendarmes en tareas que debería realizar una policía provincial o municipal.

Y lo hicimos a pesar de que mientras estábamos en plena tarea de conjurar el delito en Rosario, los aliados políticos del principal responsable de no haber sabido contener la escalada de delito en la provincia, esos que se sientan junto a él en sus actos, se dedicaron insidiosamente a cortarla Panamericana y bloquear la circulación a la ciudad de Buenos Aires, perjudicando así a miles de trabajadores a diario.

Mientras nosotros asumimos como propio el drama de los rosarinos, él se pasea por el país en campaña electoral. Nosotros honramos la palabra empeñada. No sabemos ser de otra forma. No sabemos de chicanas, gestionamos, trabajamos.

Como dijo la intendenta, Santa Fe es tan importante como Buenos Aires.

Por eso debería imitar ese ejemplo. En 2014, en paralelo al “Operativo Rosario”, asistimos con 5000 gendarmes al conurbano bonaerense, con el compromiso de que esos efectivos iban a ser relevados a fin de año con nuevos agentes de la Policía de Buenos Aires.

En diciembre, en efecto, egresaron de sus escuelas 10 mil efectivos nuevos. Además, el gobernador bonaerense, responsable constitucional de la seguridad en su distrito, generó por decreto los cambios estructurales para una nueva policía provincial, adecuada a los desafíos y amenazas del presente: puso en funcionamiento de 135 Direcciones de Investigaciones para la lucha antinarcóticos, adquirió 2000 patrulleros, creó escuelas centralizadas para capacitar policías a partir de convenios con la Universidades Nacionales…

Por todo lo expuesto, amigos de Rosario quiero que sepan que mi equipo y yo estamos a disposición para seguir trabajando solidariamente, como lo hicimos hasta ahora, sin especulaciones partidarias ni electoralistas, por la seguridad de todos los ciudadanos de nuestro país.

Tienen mi teléfono personal, el mismo que llevo desde hace 12 años y, fundamentalmente, cuentan con mi estima que es a la vez compromiso permanente con la seguridad, la justicia y el desarrollo en Rosario y en todos los rincones del país.

Sergio Berni
Secretario de Seguridad de la Nación

Ver publicación en el Facebook oficial.

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