Los empleados municipales de la provincia realizarán este miércoles un paro de 24 horas en reclamo de un incremento del 10 por ciento en sus salarios antes de que termine el año. En Rosario la medida de fuerza se extenderá también al jueves. Pero el intendente Miguel Lifschitz no cede: este martes insistió en que es imposible que haya aumento salarial en lo quie queda de 2007 porque el presupuesto "está agotado".

La decisión gremial fue tomada en un plenario de secretarios generales del sindicato a nivel provincial realizada en Santa Fe este lunes. Allí, se evaluó la respuesta negativa de la mayoría de los gobierno municipales a los reclamos de un ajuste por desfasaje inflacionario del último semestre.

La modalidad de la medida (con o sin asistencia a los lugares de trabajo) será adoptada por los sindicatos de cada localidad e incluso ampliando los reclamos.

En ese sentido, los municipales de Rosario decidirían este martes que la medida sea de 48 horas en la ciudad esta semana y si no se obtienen respuestas se podría endurecer el plan de lucha la última semana del año.