¿Pecho frío?: Gracias por siempre, Leo Messi

En esta nota el periodista Javier Cigno cuenta su emoción ante la hazaña del mejor del mundo
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Quiero agradecerle a Messi. De corazón y entre lágrimas, ¡GRACIAS!

Después de muuucho sufrir, pero de muuuchooo sufrir, como hacía años no pasaba, podemos decir con alivio y orgullo que estamos en el Mundial de Rusia 2018. Pero no por azar. Gracias a él, al mejor de estos tiempos... que por suerte nació en estas tierras y que cuando más lo necesitábamos se vistió de héroe, y nos devolvió la alegría y la esperanza.

Si alguno aún dudaba de él, o le decía pecho frío, o que no aparece en las difíciles, o que le falta sangre, o que en la selección nunca da la cara o cuanta boludez se les ocurra, bueno, después de la noche del Atahualpa tendrán que llamarse a silencio eterno. 

En el momento más crítico, en la terrible altura de 2.800 metros sobre el nivel del mar que tiene Quito, cuando la pelota pesaba más que una sandía, cuando antes del primer minuto ya habíamos recibido un masazo que parecía lapidario, cuando sus detractores empezaban a regodearse, ahí apareció él, para contestarles, para dar la cara, para encandilar los ojos de cada hincha de verdad de la selección y hacernos gritar de emoción. Y aunque el fútbol sea solo un juego, semejante alegría en los tiempos bravos que corren es una caricia al alma. 

Ojalá esta vez se terminen al fin esos cuestionamientos plagados de ingratitud y necedad que solo un pueblo desmemoriado y exitista como el nuestro puede tener. Ya es hora de que así sea.

Messi juega con la celeste y blanca y la siente y honra como pocos. Pudo hacer "la fácil" y ponerse la española, donde nadie le hubiera cuestionado nada y hasta probablemente ya hubiera sido campeón del mundo al lado de crácks como Iniesta, Xavi, Sergio Ramos, Piqué o David Villa. Pero Leo eligió "la difícil".  Priorizó su amor por nuestro país y de purrete nomás se calzó la albiceleste.

Ganó un Mundial sub 20 en el que fue elegido el mejor jugador del torneo. Ganó la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Fue tres veces subcampeón de América y una vez subcampeón mundial, donde además fue elegido como el mejor jugador. Es el máximo goleador de las eliminatorias sudamericanas y con los 3 de Quito, ya alcanzó los 61 en la selección mayor donde también es el máximo goleador de todos los tiempos por encima de otros grandes indiscutidos como Diego, Kempes, Bati o el que se les ocurra. 

En cualquier otro lado del planeta sería idolatrado en cada esquina y a cada paso. Acá hay un gran grupo de exitistas y detractores que nunca se conforma. Que siempre pide más... Yo no sé si Lio nos podrá dar la Copa en Rusia el año próximo o en Qatar en 2022. Ojalá que esta vez el destino y la suerte no se encaprichen y nos den lo que merecimos en 2014. Ojalá sea así. Por su calidad, comprimiso y su incondicional amor por la celeste y blanca, Messi lo merece más que nadie.

Pero si no se da no importa. Yo quiero disfrutarlo siempre y agradecerle igual, porque como buen futbolero que soy me hizo feliz. Una vez más. A mí y a millones de futboleros que somos hinchas de la selección argentina. Gracias Leo, de corazón y entre lágrimas, GRACIAS!

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