“La enfermedad renal crónica sigue siendo un grave problema de salud mundial, que año tras año aumenta, en especial debido a que múltiples factores de riesgo por todos conocidos (como DBT, HTA, sobrepeso u obesidad) no logran controlarse adecuadamente, a fin de mejorar los resultados en esta enfermedad” expresó Gustavo Lavenia.

El especialista puso énfasis en advertir que “el verano presenta características particulares con referencia al cuidado renal, principalmente por las altas temperaturas a las que estamos expuestos, además de que es época de vacaciones, donde no debemos confundir descanso con inactividad y no olvidar que debemos llevar una dieta adecuada y saludable, evitar el abuso de bebidas azucaradas y mantener una buena hidratación”.

            ¿Qué complicaciones son más frecuentes relacionadas a la enfermedad renal en verano?

            “Una de los problemas más observados son los cálculos renales, durante el verano, duplicando o triplicando la incidencia comparada con otras estaciones del año. Los cálculos renales también conocido como litiasis renal pueden ser un hallazgo asintomático o presentarse como un dolor de inicio brusco conocido como cólico renal que requerirá la intervención del profesional para paliar el dolor con drogas analgésicas y estudiar el origen. Los cálculos renales más frecuentes son debido a una acumulación de calcio y otros elementos en el riñón o en otra parte de la vía urinaria. El origen de los cálculos se conoce como núcleo litogénico, que es simplemente la concentración de estas sustancias, que llevan a la formación de una piedra minúscula (conocida vulgarmente como arenilla) que aumenta progresivamente hasta producirse su aumento y forma el cálculo”.

            ¿Qué factores hacen que los cálculos renales sean más comunes en verano que en invierno?

“Básicamente, todo se reduce a la falta de hidratación. Aunque suele beber un poco más de agua, es insuficiente para impedir que el núcleo litogénico se forme. Principalmente porque el clima cálido genera en nuestro organismo un nivel importante de sudor y, por tanto, una pérdida mucho mayor de líquido que no se compensa con la ingesta de bebidas y cuyo aumento es fundamental para eliminar toda sustancia que el organismo no necesite. También podríamos decir en ocasiones en el verano la gente se mueve mucho más, pudiendo provocar movimiento de pequeños cálculos que se encontraban quietos en otras zonas renales, provocando desplazamiento de los mismos por la vía urinaria, lugar donde realmente va a producir dolor”.

      Fuentes a consultar:

Sociedad Argentina de Nefrologia  https://www.san.org.ar/

Sociedad Internacional de Nefrologia  https://www.theisn.org/