El Día de San Valentín es una fecha ideal para todas aquellas personas que, al no tener una pareja para celebrar, aprovechan la ocasión para intentar conocer a alguien y en el mejor de los casos iniciar una relación amorosa. Y aquí es donde la aplicaciones de citas tienen un rol protagónico.

El uso de plataformas como Tinder viene creciendo fuertemente desde hace un par de años, y esto se ve reflejado en los datos recolectados por la empresa Adjust: 270 millones de adultos usaron aplicaciones de citas durante 2020, y se espera que el mercado supere los 8400 millones de dólares en 2024.

Pero en este sector del mundo digital no todo pasa por las citas románticas, ya que también existen riesgos que hay que tener en cuenta. Para evitarlos y mantenerse alejado de los estafadores, la compañía de ciberseguridad WatchGuard elaboró una lista de recomendaciones.

"Los estafadores pueden utilizar información personal robada o crear una identidad ficticia para dirigirse a las víctimas y presentarse como alguien que no son", explica Sam Manjarres, directora de Marketing de Producto de WatchGuard Technologies.

La amenaza del catfishing

El catfishing es una amenaza en la que los delincuentes usan las citas románticas para hacerse pasar por otras personas o entablar confianza con las víctimas, a las que luego les terminan pidiendo dinero suyo o incluso el de otras personas.

Este tipo de estafa es precisamente la que usaba Shimon Hayut, el hombre que inspiró el documental "El estafador de Tinder", y una manera de detectarla es prestar atención a las preguntas que hace la persona con la que se concretó el "match" en la app de citas.

En estos casos suelen preguntar por datos demográficos, como en dónde vive la víctima, de qué trabaja y si vive con alguien más.

Tinder es la aplicación de citas más famosa del mundo.

Dado el auge de casos registrado durante los últimos años, las estafas románticas se clasificaron entre las diez principales categorías de fraude en 2020, y según la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), el número de estafas románticas casi se triplicó de 2015 a 2019.

Estas estafas afectan tanto a Tinder como a otras plataformas de citas, por ejemplo Grindr o Feeld, utilizadas por la comunidad de personas LGTBQ+, como alertó recientemente la FTC.

Separarar los perfiles profesionales de los románticos

WatchGuard también recomienda que nunca se deben usar perfiles profesionales en las apps de citas, con el fin de evitar el robo de información o que los cibercriminales accedan a la red de una empresa.

También remarcan que nunca se deben compartir las contraseñas a través de estas herramientas, y lo ideal es usar una clave que no sea repetida de otras cuentas, ya que si de alguna manera compartimos ese dato estaríamos comprometiendo otros servicios como los financieros.

Por último, y resaltando que durante fechas como San Valentín los usuarios pueden estar expuestos a más intentos de estafa, la compañía de ciberseguridad redomendó intentar contactar con la persona con la que se tendrá la cita por otras vías, como otra red social o directamente por teléfono.