El costo de las necesidades básicas en Rosario registró una desaceleración en septiembre pero mantiene un piso marcadamente elevado para el bolsillo de los hogares. Según el último informe elaborado por la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Canasta Básica Total (CBT) —que incluye bienes y servicios esenciales— avanzó un 2,5% mensual, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) trepó un 2,3%.

A pesar de que el ritmo de incremento aflojó tras el salto del 8% registrado en agosto, en los primeros nueve meses de 2026 la canasta total acumula una suba del 36,4% y la de alimentos un 37,8%.

Con estas cifras, una familia tipo de cuatro integrantes (dos adultos y dos niños) con vivienda propia necesitó en septiembre un ingreso de $1.822.551 para no quedar por debajo de la línea de pobreza. Para un adulto solo, el umbral de subsistencia básica alcanzó los $616.386.

El informe de septiembre. (Usina de Datos de la UNR) 
El informe de septiembre. (Usina de Datos de la UNR) 

Salarios magros y endeudamiento

En diálogo con La primera de la tarde por Radio 2, la coordinadora de la Usina de Datos de la UNR, Paula Durán, analizó el impacto concreto de las cifras sobre el mapa laboral y la economía cotidiana rosarina.

"Si bien este mes fue menor la variación respecto a agosto, lo que decimos siempre es que va subiendo el piso. Tenemos un costo de este umbral mínimo de ingresos necesarios que está en valores absolutos muy altos en relación sobre todo al nivel de ingresos que maneja nuestra economía", explicó Durán.

La especialista remarcó que los montos requeridos para cubrir la canasta básica superan hoy las remuneraciones habituales de varias de las principales ramas de actividad del aglomerado local: "El piso de $1,82 millón en muchos casos supera los haberes promedio de sectores muy importantes como el comercio, la construcción, la docencia o la salud".

En ese sentido, enfatizó que para un hogar de cuatro personas resulta inviable esquivar la pobreza con un solo ingreso formal. "Es necesario como mínimo dos ingresos. Y si tomamos el ejemplo de un hogar monoparental de una mujer con dos niños a cargo que alquila, la canasta está en $1,5 millón, donde tenés una sola posibilidad de ingreso y también queda muy por encima de los salarios promedio", planteó.

La coordinadora de la UNR advirtió además sobre la situación de los adultos mayores: "Una pareja de jubilados propietarios necesita más de $800.000 y no les alcanza ni juntando dos jubilaciones mínimas".

Consultada sobre de qué manera enfrentan los hogares una brecha cada vez más amplia entre ingresos y el costo de vida real, la investigadora detalló el despliegue de paliativos financieros de emergencia. "Los ingresos corrientes quedan por debajo y eso hace que aparezcan múltiples estrategias para hacer frente a la situación: solicitar préstamos, vender cosas, usar ahorros o pedir ayuda a familiares y amigos", enumeró en la entrevista radial.

Además, recordó que este indicador solo mide la subsistencia elemental y deja afuera consumos habituales como cuotas escolares privadas o tratamientos médicos no cubiertos.

El comportamiento de los precios en la góndola

 

Dentro de la canasta alimentaria, el comportamiento de los precios en septiembre mostró comportamientos dispares. Las mayores subas del mes estuvieron impulsadas por las verduras y hortalizas (+24,6%), las frutas (+19,1%) y los tubérculos (+9%).

En contraposición, la desaceleración del índice general se explicó por caídas en rubros de fuerte ponderación en el consumo popular, como las legumbres (-10,2%), el pan (-9,1%), los cereales y derivados (-5%) y las carnes (-3,4%).