La empresa Vía Navegable Argentina (VNA) anunció este jueves el inicio formal de sus operaciones al frente de la hidrovía, una infraestructura estratégica fluvial que concentra cerca de 60 terminales portuarias y por la cual circula aproximadamente el 80% de las exportaciones del país, conectando la producción argentina con los mercados internacionales.
El Estado nacional venía administrando la hidrovía desde el fin de la anterior concesión en 2021, y los usuarios (puertos, navieras, agroexportadores) reclamaron por años la vuelta a manos privadas no solo por la eficiencia en el manejo diario sin también por la necesidad de urgentes inversiones que mejoren la navegabilidad.
Este año, finalmente, el gobierno lanzó la licitación y la concesión quedó en manos del un grupo formado por la dragadora belga Jan de Nul y la argentina Servimagnus.
El comienzo de la nueva concesión representa un beneficio concreto para los usuarios de la vía: la tarifa de peaje se reducirá un 13,5%, al pasar de USD 4,30 a USD 3,80, lo cual podría generar un ahorro logístico sistémico de entre USD 375 millones y USD 456 millones anuales para el sector agroexportador, potenciando la competitividad de los puertos del Gran Rosario y el Litoral.
Esta reducción constituye el primer impacto directo de una nueva etapa que buscará generar mayores niveles de eficiencia y previsibilidad para toda la cadena logística y productiva.
“A este beneficio inicial se sumará progresivamente la mejora de las condiciones de navegación a partir de las tareas de dragado, re dragado, señalización y ampliación previstas para la vía, incorporando tecnología, innovación y conocimiento para modernizar su operación, garantizando un tráfico seguro que potencie y fortalezca el sistema logístico a partir de la circulación de mayores volúmenes de carga, reduciendo tiempos y costos”, señaló la compañía.