El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), Ricardo Diab, advirtió por el impacto que la pérdida de puestos de trabajo tiene sobre el consumo y las ventas, y señaló que las pequeñas y medianas empresas atraviesan un escenario complejo por la menor demanda, la falta de financiamiento y la presión impositiva.

“Vemos que, aunque se está haciendo un esfuerzo por ajustar el déficit fiscal y bajar la inflación, ese sacrificio es muy duro para nuestros representados”, señaló en diálogo con El mejor día de la semana (Radio 2)

Para el titular de Came, uno de los principales problemas actualmente es la falta de consumo. Según explicó, la menor actividad termina generando un efecto que se traslada entre los distintos sectores de la economía. “Quien pierde el empleo en la industria es un consumidor menos en el comercio y en un momento el circuito se empieza a agotar porque hay menos consumidores y entonces hay menos gente que le reclame a la industria”, explicó.

Diab planteó que, para las pymes, la falta de consumo aparece acompañada por otras dificultades, entre ellas el acceso al financiamiento y la carga impositiva. Mencionó tanto los impuestos nacionales como los provinciales y cuestionó también la situación de empresas que tienen deudas fiscales.

Además, señaló como otro problema la competencia de mercadería de contrabando, a la que definió como una forma de competencia desleal para quienes trabajan dentro del circuito formal.

Para el dirigente empresario, una de las alternativas para recuperar el consumo sería facilitar el acceso al crédito. “El incentivo al consumo es con financiamiento, con cuotas a largo plazo con bajos intereses, es por ahí”, afirmó. Sin embargo, reconoció que una política de estímulo al consumo también podría generar tensiones con el objetivo oficial de mantener controlada la inflación.

Diab sostuvo que el desafío consiste en encontrar un punto de equilibrio entre la continuidad de las políticas macroeconómicas y un mayor alivio para las pequeñas y medianas empresas. “El secreto está en cómo sin resignar demasiado esos objetivos, podemos darle un alivio al sector Pyme que no la está pasando bien”, sostuvo.

También se refirió al comportamiento de los precios y las promociones. Según su análisis, los valores ya estarían llegando a un límite para los comerciantes y empresas. “Lo cierto es que los precios ya están llegando a un límite que es muy difícil poder bajarlos más que eso”, afirmó.

Y agregó que, en algunos casos, seguir reduciendo los precios podría significar vender por debajo del nivel de rentabilidad necesario para afrontar los costos.