El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles medidas para impulsar el crédito hipotecario. Como una de las trabas principales que tienen los bancos para prestar a largo plazo, como es un hipotecario, solo fondeados con depósitos a 30/60 y 90 días, como son los plazos fijos, lo que va a realizar el gobierno es licitar entre bancos la colocación de depósitos a plazo fijo constituidos con fondos de la Ansés, y de esa manera generar fondos prestables.

El esquema consiste en la colocación de depósitos a plazo fijo de uno a cinco años en pesos ajustables por UVA más un spread, destinados a generar fondos que amplíen la capacidad de los bancos para otorgar créditos hipotecarios a personas para la adquisición, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.

Caputo dio un ejemplo el monto al que podría acceder una familia con la nueva iniciativa del Gobierno: para una vivienda de 106.667 dólares, un hogar deberá presentar ingresos por $3.460.391 pesos y la cuota inicial será de $865.089 pesos. Por su parte, la tasa a pagar por el crédito será de UVA + 7% y el plazo de 25 años.

El monto total del programa asciende a $2 billones, que se irán adjudicando a través de licitaciones por $200.000 millones cada una. Los plazos y tasas mínimas contemplan dos tramos: uno a un año, con una tasa UVA más un spread mínimo de 2,50%, y otro a cinco años, con una tasa UVA más un spread mínimo de 4,50%. Cada entidad financiera podrá ofertar hasta el 20% del monto total por licitación y contará con 90 días corridos para aplicar los fondos desde la constitución del depósito.

En cuanto a los créditos hipotecarios que se otorgarán con estos fondos, la tasa máxima permitida será de UVA + 7,50%, con un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por cada crédito.

Caputo también explicó que hay otras consideraciones generales a tener en cuenta, como que el monto equivalente máximo es de 150 mil UVA, lo que equivale, aproximadamente, a US$200.000. “El promedio que vienen siendo los créditos es de $114 millones. Este monto que estaríamos licitando daría soluciones a 17,18 mil familias, entonces creemos que va a ser un impulso muy importante para el desarrollo de este mercado y para la economía en general”, consideró.

Durante el anuncio, el ministro estuvo acompañado por el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning; el director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), Felipe Núnez; y el director del BCRA, Martín Vauthier.

Durante la conferencia de prensa, el ministro de Economía, Luis Caputo, explicó la problemática estructural del crédito hipotecario en Argentina y la lógica detrás de esta iniciativa: “El stock de créditos hipotecarios en Argentina apenas representa dos puntos de producto. Para darles una idea, en Chile representa aproximadamente el 27. En países más desarrollados como Estados Unidos, llegó a representar el 75. Entonces, hay un margen de crecimiento realmente muy, muy grande”.

Caputo puntualizó las dificultades históricas para el desarrollo del crédito hipotecario en el país: “Una es por nuestra historia, la volatilidad histórica en nuestras políticas económicas, pero sobre todo algo que nosotros hacemos mucho hincapié para que se valore, que es que este es el primer gobierno que no solo ha evitado una crisis, aun habiendo recibido la peor herencia económica de la historia, sino que además lo ha hecho sin atropellar la propiedad privada, sin romper contratos, sin violar la santidad de los contratos”.

El ministro remarcó la importancia de generar condiciones estables para el desarrollo del sector: “Todos los que somos un poco más grandes hemos visto desde un plan Bonex hasta corralito, hasta expropiaciones, defaults y todo. Todo eso siempre generó, gatilló una crisis en el corto plazo, pero además generó un efecto muy negativo en el mediano y largo plazo, que es que la gente desconfíe de nuestras instituciones, desconfíe de nuestra moneda, desconfíe de nuestros políticos. Entonces, nunca se llegó a generar en Argentina un desarrollo de ahorro de largo plazo ni de mercado de capitales”.

Sobre la solución propuesta, Caputo destacó el rol del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y la articulación con el sector financiero: “Entonces, lo que se va a estar haciendo es extender el plazo de estos plazos fijos, hacer licitaciones transparentes con los bancos para extender los plazos de estos plazos fijos entre un año y cinco años. Y esto le va a permitir a los bancos poder acelerar mucho más fuertemente el nivel de créditos hipotecarios”.

El programa busca, así, atacar el principal obstáculo que enfrentan los bancos: el descalce de plazos entre la duración de sus depósitos y la de los créditos hipotecarios, facilitando el fondeo de largo plazo y promoviendo un mercado inmobiliario más dinámico.

La necesidad de reactivar la construcción fue uno de los puntos que marcó la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, durante su visita al país. Y también era un pedido del sector al Gobierno a quienes se le acercó diferentes propuestas que contemplaban el FGS, pero para compra de hipotecas directo.