“Estamos analizando la posibilidad de emitir Obligaciones Negociables (ON)”, dijo esta semana el presidente de la alimenticia Paladini, José Pablo Paladini, durante su exposición en el pre-coloquio de IDEA realizado en la Bolsa de Comercio de Rosario. “Lo estamos observando con detalle porque nos piden exigencias simples de cumplir para una empresa como la nuestra y con mejores condiciones comerciales que un crédito bancario”, agregó luego en diálogo con Rosario3. Y todo indica que más temprano que tarde se multiplicarán las noticias sobre empresas de trayectoria y porte que hasta ahora no habían incursionando en el mercado de capitales buscando financiamiento de mediano y largo plazo.
No en vano, en el coffe break del pre-coloquio de IDEA, Lisandro Rosental, titular de Rosental Inversiones, resaltaba la muy buena performance que tuvo días atrás la ON que emitió la reconocida concesionaria Giorgi que ellos organizaron y colocaron.
En efecto, Giorgi consiguió el u$s1.3M que fue a buscar a una tasa del 8%. Con 23 propuestas tuvo sobre-oferta. La colocación estuvo destinada a inversores calificados y fue novedad porque hasta ahora solo concesionarias de maquinaria agrícola (atadas a un negocio dolarizado como el agro) y las financieras de automotrices (Toyota/Mercedez) eran las que buscaban crédito con ON en Bolsa.
Rosental comentaba que están todas las condiciones dadas para que más empresas con negocios y marcas consolidadas como Giorgi o Paladini empiecen a tener un paso más regular por el mercado de capitales que les permita sumar más alternativas a sus necesidades de financiamiento.
En cierta forma, el ingreso de nuevas empresas de esta talla contribuirá a darle más profundidad a un mercado de capitales reducido como el Argentino sumando también alternativas de renta para los inversores financieros.
Por caso, durante su exposición en el reciente congreso de Aapresid, el agente de Bolsa, Adrián Tarallo, quién es el referente indiscutido a nivel nacional por la cantidad de empresas que llevó al mercado desde aquella primera emisión de ON de la láctea San Ignacio, también se mostró entusiasmado por el arribo de más compañías.
“Nosotros vemos que se van a sumar empresas que antes no lo hacían. Somos muy optimistas y no por una cuestión de fe, sino porque nosotros en los próximos 15 días vamos a estar sacando una ON de empresa que el mercado no tenía pensado que podía acceder al mercado de capitales”, anticipó Tarallo.
“Todas las empresas vinculadas al agro, a la minería van a buscar financiamiento. Pero también de rubros en los que no estamos acostumbrados. Pero lo que hay que entender es que el mercado es para todos, no solo para el agro y los hidrocarburos. Vamos a dejar de sorprendernos cuando haya emisiones de empresas comerciales”, destacó el agente.
Razones y Riesgos
¿Por qué ocurre este cambio? Según Paladini, que tanto el mercado como los bancos estén dispuestos a prestar en moneda dura a empresas como la que preside está mostrando que los inversores perciben que la economía nacional está transitando políticas más racionales y armoniosa, si bien falta que los gobiernos provinciales y municipales acompañen el esfuerzo fiscal. Y por eso llamó a acompañar la consolidación del rumbo. “A nosotros nos toca las generalidades de pérdidas de volumen, ventas y renta, pero estamos convencidos de que es el camino correcto y se deben mantener las políticas económicas", resaltó Paladini.
Por su parte, Tarallo también fichó las recientes desregulaciones realizadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV), que simplificó trámites para la concreción de emisiones.
“Los cambios que introdujo CNV al mercado de capitales son muy importantes y fundamentales para el financiamiento PyME en el mercado de capitales. Quienes estamos en el mercado y estamos en el primer día del segmento PyME sabemos del a importancia de estos cambios. Cuando salió la resolución de 1993, que fue el primer intento que hubo en Argentina de simplificarle a las PyMEs los requisitos para que puedan salir al mercado, sacamos San Ignacio. Y hoy ese régimen todavía se simplificó mucho más”, resaltó.
“Es muy importante porque una PyME de manera electrónica puede manejar toda la información, no tiene que enviar ninguna papelería física. Eliminaron la obligatoriedad de presentar balance anual si tratan de obligaciones negociables PyME emitidas, garantizadas por SGR. Con estos cambios, a la empresa burocráticamente no la complican en nada porque pueden seguir con su tarea diaria, obtener un financiamiento que le agrega valor a su empresa, mientras que sociedades de Bolsa como la nuestra trabajamos absolutamente todo el proceso, buscando avalistas y colocando la ON”, dijo.
Ahora bien: ¿No hay riesgo de que esa baja en requisitos y exigencia le abre la puerta al mercado a empresas no tan ordenadas que perjudiquen a los inversores? El debate está. Como también está claro que los operadores del mercado saben que si hoy (sin el negocio fácil del dólar MEP y el rulo cambiario) quieren subsistir y crecer , saben que deben tomar riesgos sumando nuevos tipos de negocios. Aparece, entonces. ahí, la calidad del agente en seleccionar bien las empresas para cuidar a sus inversores, y también su reputación.
“Coincido que ese riesgo está y hay que ser muy cauto, sobre todo del lado de las Alycs que intervenimos. Pero que una empresa tenga problemas tampoco debe horrorizarnos. No todas las empresas tienen éxito. Quien tiene una empresa y arriesga su capital sabe que le puede ir bien, pero también le puede ir mal y perder todo lo que puso. El riesgo está implícito en toda actividad económica. Lo que es importante que los que intervenimos sepamos en lo que estamos trabajando y tengamos responsabilidad con los inversores. Y cuando uno ve productos que tienen alguna debilidad estructural, tenemos que emitir una alerta para para el inversor”, agregó.
En ese sentido, Tarallo hizo foco en el papel de la Alyc, que debe hacer un asesoramiento responsable, y en las entidades que ofrecen garantías. “Juegan un rol fundamental en esto. Tengamos en cuenta que si uno como inversor invierte en una obligación negociable que tiene una entidad de garantía o varias atrás que lo avalan, la empresa si llega a tener un inconveniente el como inversor no va a tener porque va a tener eventualmente un SGR atrás que va a estar cubriendo con la obligación del primero”, aclaró el agente de Bolsa.
Es más, hay muchos casos en los que los inversores no quieren entrar a una ON por la empresa, pero lo terminan haciendo por el aval de la SGR. De esa forma, toman el riesgo empresario, suman una mayor renta, pero juegan tranquilos porque tienen los avalistas.
“No es que hay que descansar en los avalistas y desentenderse. Todo lo contrario, hay que saber qué mirar y quiénes son los avalistas que están acompañando la emisión y quién es la empresa que está del otro lado, la que está buscando la plata. Uno como Alyc también tiene que enseñarle al inversor qué es lo que tiene que ver”, completó el agente de Bolsa
Innovación
En rigor, si hablamos de riesgos por demás de delicados en el mercado habría que preguntarse si el problema no estuvo más en la conducta irresponsable de agentes que introdujeron cheques y pagarés sin avales y garantías al mercado, muchos de los cuáles siguen viniendo para atrás y a un ritmo más importante del que trasciende. Y no es casual que las advertencias sobre la baja de exigencia en la emisión de ON vengan de muchos agentes más acostumbrados a llevar cheques a la Bolsa sin muchos avales y garantías en lugar de dedicarse a estructurar colocaciones corporativas.
Ahora, si hablamos de cheques y pagarés, pero de aquellos que tienen respaldo de avalistas, la novedad es que esta semana se publicó el decreto que activa el anuncio realizado por el gobierno de Santa Fe durante la Agroactiva en el que la Provincia destinará un fondo de $1.000 M para subsidiar 10% de la tasa de interés para todos los instrumentos pymes (cheques, pagarés, etc) que firmas santafesinas cambien en el Mercado Argentino de Valores (MAV).
Según averiguó Rosario3, en los próximos días el Tesoro de Santa Fe le enviará los fondos al MAV, quien liquidará el subsidio para que las empresas puedan obtener esa rebaja del financiamiento. No hay un cupo por agente, sino que cada empresa puede tomar hasta $180M para conseguir esa rebaja de tasas.
La semana que viene, el MAV va a organizar reuniones con los agentes y sus cámaras para informar y detallar todos los aspectos requisitos y operativos, sobre todo cómo deben hacer las pymes para poder conseguir la bonificación de tasas.
Mientras tanto, los operadores descuentan que los $1.000 M se agotarán muy rápido, sobre todo por la gimnasia desarrollada por los agentes en la colocación de este tipo de instrumentos. Es más, la contundencia que esperan tener también le servirá para mostrarle al gobierno provincial que no se equivocó en confiar en el sector como mecanismo de rápida y eficiente distribución del crédito corto para pymes.
Incluso, para el gobierno provincial, sobre todo para los ministerios de Economía y Desarrollo, se trata de una medida que apuntan a dejar como legado en materia de innovación para el financiamiento empresario. Y es que se trata de la primera vez que canalizan subsidios vía la Bolsa para democratizar el acceso al crédito, y descuentan que será una experiencia que llegó para quedarse.