La crisis en el sector industrial golpea con fuerza a Rosario y la región. Tras conocerse la decisión de la empresa Electrolux de cesar la fabricación de heladeras en su planta local, el abogado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Pablo Cerra, trazó un duro panorama sobre la situación del empleo. Según precisó el representante legal, desde la asunción del presidente Javier Milei, se perdieron unos 2000 puestos de trabajo en el rubro metalúrgico a nivel local. Además, advirtió que muchos de los operarios que toman retiros voluntarios terminan en trabajos precarizados como las aplicaciones de transporte y reparto, a las que comparó directamente con "los kiosquitos de los 90".
En declaraciones a Radiópolis (Radio 2), Cerra reconoció que vive la situación con mucha preocupación por el profundo daño que genera en el entramado laboral. El profesional comparó la coyuntura con otras épocas del país y fue tajante sobre el futuro inmediato del sector productivo. "Yo creo que estamos en vísperas de la partida de defunción de gran parte de la industria, entre esa la metalúrgica, que es la más importante a nivel industrial", aseveró.
El abogado explicó que este escenario no sólo afecta a la firma de línea blanca, sino a toda la cadena de valor y a otras importantes empresas de la región que atraviesan dificultades similares, como Acindar. El problema central, analizó, radica en la combinación de la apertura de importaciones con una marcada recesión. "Al no tener mano de obra que genere poder adquisitivo, porque justamente el producto que hacían lo importás, no tenés consumo para consumir", detalló el representante sindical, para quien la situación conforma un círculo vicioso.
Retiros voluntarios y precarización
Uno de los fenómenos más llamativos de la coyuntura actual es la falta de conflictividad sindical frente a la ola de recortes de personal. Cerra señaló que los operarios aceptan rápidamente las desvinculaciones negociadas debido a la urgencia financiera que padecen. "Es la primera vez que estoy viendo una adhesión enorme de parte de los trabajadores a los retiros voluntarios", reconoció el abogado, quien lleva más de dos décadas asesorando en este tipo de negociaciones colectivas.
La motivación principal detrás de esta actitud es el fuerte nivel de endeudamiento de las familias, que ven en el cobro inmediato de la suma de dinero del retiro la única salida para sanear su economía. Sin embargo, el problema surge a mediano plazo, cuando el capital se agota y los trabajadores deben buscar nuevos ingresos. "La gran mayoría no se reinserta en el oficio que tienen, porque son todos trabajadores capacitados, calificados (...) y como no hay trabajo industrial, muy probablemente esa gente a ese mismo oficio no va a volver a trabajar", apuntó.
Ante la falta de demanda de empleo formal, muchos de los obreros cesanteados derivan hacia las plataformas de transporte o reparto. Para el abogado de la UOM, estas alternativas de la economía de aplicaciones representan un trabajo precarizado, sin aportes ni cobertura social. Trazando una similitud con aquellos desempleados que utilizaban sus indemnizaciones para abrir pequeños comercios décadas atrás, Cerra sentenció: "Son los kiosquitos de los 90".
El comportamiento de las empresas
Finalmente, Cerra diferenció el accionar de las grandes corporaciones frente a las firmas de capitales locales durante los períodos de ajuste económico. Explicó que una multinacional, cuando advierte complicaciones o una caída en las ventas, recorta sus gastos de forma abrupta y opta por importar productos desde países como China si los costos le resultan más favorables y el Estado nacional se lo permite.
En cambio, las empresas de origen nacional intentan de otra forma acomodar sus finanzas cuando enfrentan problemas, y buscan reinventarse para sostener su funcionamiento, ya que no cuentan con la misma capacidad financiera ni logística internacional. No obstante, el profesional concluyó que la crisis actual termina siendo un combo que afecta severamente a todas las compañías por igual, sin importar su tamaño, debido a la caída estrepitosa del consumo interno.