El precio del petróleo registró una fuerte caída este martes después de que Estados Unidos e Irán acordaran un alto el fuego temporal de dos semanas, lo que alivió las tensiones en torno al estratégico estrecho de Ormuz.

El barril de crudo intermedio de Texas (WTI) se hundió un 16,08 %, hasta los 94,79 dólares, en una de sus mayores caídas recientes. Los contratos de futuros para mayo, referencia en el mercado estadounidense, perdieron 18,16 dólares respecto al cierre anterior, cuando habían alcanzado los 112,95 dólares.

La baja se produjo luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la postergación por dos semanas del ultimátum a Irán, condicionado a la reapertura total y segura del estrecho de Ormuz. Teherán confirmó posteriormente que garantizará el “paso seguro” durante ese período, en el marco de un alto el fuego recíproco.

El mercado petrolero venía operando en niveles elevados, por encima de los 110 dólares, impulsado por la escalada bélica y las amenazas cruzadas. La posibilidad de una desescalada generó un inmediato ajuste a la baja en los precios.

En paralelo, las principales bolsas de Asia reaccionaron con fuertes subas. En Hong Kong, el índice Hang Seng avanzó un 2,51 %, mientras que en China continental el índice de Shanghái subió un 1,03 % y el de Shenzhen trepó también un 2,51 %.

El optimismo se extendió a Tokio, donde el índice Nikkei se disparó más de un 4 % en la apertura. Empresas industriales y tecnológicas lideraron las ganancias, reflejando expectativas de estabilidad en el suministro energético global. Sin embargo, algunas navieras operaron en baja, en un movimiento que sugiere ajustes sectoriales tras semanas de volatilidad en el transporte marítimo.

El alivio en los mercados se da tras la confirmación de negociaciones diplomáticas que tendrán lugar en Islamabad, con el objetivo de alcanzar un acuerdo definitivo. La tregua también reduce temporalmente la presión sobre Asia, particularmente sobre China, altamente dependiente de las rutas energéticas que atraviesan Ormuz.

Durante las últimas semanas, el conflicto había encarecido los costos logísticos y energéticos, afectando cadenas de suministro y obligando a intervenciones estatales en varios países.