“Hay que explicar y explicar. Con datos y más datos, combatimos al relato”, sostuvo el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, en su exposición este martes al mediodía en la Bolsa de Comercio de Rosario ante unos 700 empresarios.
Es que uno de los objetivos centrales del titular del Palacio de Hacienda en la ciudad fue “hacer docencia ante el empresariado sobre la salud y el buen momento del actual modelo económico y minimizar los pronósticos agoreros".
Por eso, en la casi una hora de exposición lo que hizo fue presentar datos sobre la realidad económica que contrasten, “lo que dice la prensa, de la cual el 99% nos odia, de que todo está mal”. Según dijo, “nos cuesta explicar porque estamos todo el día trabajando. Y las notas llevan tiempo. Mi equipo tiene prohibido los off con la prensa, porque pueden malinterpretarse, así que la tarea de explicar se hace difícil, pero gobernar hoy es explicar”, dijo el ministro.
Y la “evangelización” tiene otro fin estratégico: convencer a los empresarios del que el nuevo rumbo llegó para quedarse, más allá del “riesgo kuka”, y que es momento de que se adapten -invirtiendo, e innovando- al nuevo esquema de mayor competencia porque no habrá cambios. “No esperen devaluación, y ya me dan lástima los que creen que es lo necesario para ser competitivos”, dijo. “Me dan ganas de cagarlos a patadas”, remató levantando algunos apalusos.
"La heterogeneidad está en los recursos y fundamentalmente en la reacción de cada uno", señaló Caputo y aprovechó la charla para referirse a la manera en que distintos empresarios están enfocando la realidad.
"Vos podés tener reacciones como la de Fate, y decís, bueno, el tipo está hace no se cuántos años cazando en el zoológico, se abre una ventanita y dice, cierro. Es su decisión, ¿sí? ¿Eso quiere decir que los neumáticos no pueden ser competitivos? Bueno, no lo sé, porque, por ejemplo, podríamos haber dicho lo mismo de los termos", comentó.
"Imaginemos por un segundo, si Lumilagro, porque empezaron a entrar los termos Stanley, decía lo mismo que Fate. Resulta que hoy produce récord, exporta y le va mejor que nunca, y ustedes pueden comprar termos mucho más baratos y de mucha más calidad. Entonces, fíjense cómo a un mismo contexto, dependiendo la reacción de cada uno, la consecuencia es otra", señaló el ministro.
Educando al capital
"Después de dos años en el que se han logrado un montón de resultados, que ahora los vamos a ver, y que se ha demostrado mucho, uno por ahí escucha o lee los diarios y parece que estamos en otro país, y por eso vuelvo al punto de la importancia de los datos", señaló.
Caputo buscó respaldar el rumbo económico con una defensa cerrada de los indicadores de actividad y un mensaje dirigido a relativizar las lecturas más pesimistas sobre la marcha del plan oficial. “No nos dejemos llevar por las encuestas, por las sensaciones, por lo que se dice”, planteó el ministro, al sostener que la evaluación de la economía debe apoyarse en “datos duros” y no en percepciones.
En esa línea, afirmó que el Producto Bruto Interno se ubica en “niveles récord” y remarcó que 12 de los 16 sectores que componen la actividad muestran crecimiento. También enumeró una serie de variables que, según su visión, reflejan una mejora del cuadro macroeconómico: aseguró que el consumo privado, las exportaciones y la cosecha están en máximos.
Los empresarios que asistían claramente apoyan el trazo grueso del modelo y quieren dar una vuelta de tuerca con el ciclo K, pero también cruzaban miradas cuando el ministro presentaba algunos datos en su tarea evangelizadora, por ejemplo un cuando habló de que “hay un récord de consumo”. O cuando señaló que “hay un fuerte aumento de la recaudación”, mejora que las arcas de la Municipalidad de Rosario no registra en los envíos que llegan por la coparticipación nacional.
También salió al cruce de una de las críticas más frecuentes al programa oficial: la supuesta disyuntiva entre desaceleración de la inflación y crecimiento. Según dijo, ese “trade-off” no se verifica en los datos. Para sostenerlo, repasó que la recesión iniciada hacia mediados de 2022 encontró un piso en el primer trimestre de 2024, después de un período en el que la inflación escaló con fuerza. Y contrastó ese cuadro con la etapa posterior, en la que, según su interpretación, la actividad comenzó a recuperarse al mismo tiempo que los precios empezaron a desacelerarse.
Entre otras cosas, también buscó mostrar un cambio de tendencia en un frente clave para la generación de divisas: la energía. “Si miráramos energía exclusivamente, el déficit del 2013 al 2023 fue de 30.000 millones de dólares”, afirmó, y vinculó ese rojo con decisiones del pasado: “El costo de esa expropiación demoró el desarrollo de Vaca Muerta”. En contraste, planteó que el escenario que viene será completamente distinto. “En los próximos 10 años vamos a tener exportaciones por 270.000 millones de dólares. Y déjenme decirles algo, es un número conservador ese”, sostuvo. Con esa definición, el ministro apostó a instalar la idea de que la Argentina dejará atrás su perfil de importador energético para convertirse en una potencia exportadora.
Otro de los puntos sensibles a los que se refirió, fue la inflación de marzo, aunque levemente al señalar que el gobierno alcanzó metas fuertes pero que puede haber movimientos. “Por ahí en un mes tengamos un indicador que nos juegue en contra. Por ahí, el EMAE de febrero nos da para abajo. La inflación producto de la nafta y la educación da más alta, pero esto no nos va a desviar del rumbo. Vamos a llegar a la meta”, sostuvo Caputo.
Caputo también buscó instalar una mirada optimista sobre sectores que hoy todavía no muestran un despegue pleno, pero que, según el Gobierno, podrían convertirse en motores de crecimiento en los próximos meses. “Hay industrias que hoy por ahí no están floreciendo, pero que van a ser un motor de crecimiento importante en los próximos meses”, afirmó. Entre ellas mencionó especialmente a la construcción, donde dijo ver “una incipiente recuperación”, aunque anticipó que el repunte “empieza mucho más fuerte” a partir de junio, cuando comenzarán a tomar ritmo las obras vinculadas a la red vial.
En este marco, destacó incentivos que generan la reciente reforma laboral, la Ley de Presunción de Inocencia Fiscal y el RIGI para atraer inversiones y mejorar los niveles de empleo registrado.“Tenemos 13 proyectos aprobados por 27.000 millones de dólares y 22 proyectos más que suman más de 50.000 millones adicionales”, detalló en relación al RIGI.
Retenciones
En lo que fue una de las definiciones más sensibles para el sector agropecuario al admitir con crudeza el límite que, según el Gobierno, impone hoy la situación fiscal: “Me encantaría bajar las retenciones a cero mañana, pero no puedo”. Con esa frase, el ministro de Economía buscó transmitir que la voluntad política de reducir los derechos de exportación existe, pero que una decisión de ese tipo no es viable en lo inmediato sin poner en riesgo el equilibrio de las cuentas públicas.
Según planteó, una baja abrupta de retenciones en el corto plazo abriría un bache fiscal que podría reactivar dudas sobre la consistencia del programa económico y golpear la confianza, un activo que el oficialismo considera central para sostener la desaceleración inflacionaria y la recuperación de la actividad. Aun así, Caputo ratificó ante los empresarios que el objetivo oficial es avanzar hacia una eliminación de ese impuesto, al asegurar que “no hay ninguna duda” de que las retenciones “van a ir a cero”, aunque dejó en claro que ese camino, por ahora, estará atado a la consolidación fiscal.
Rutas
En lo que hace a anuncios, Caputo dijo: “Le estamos dando la ruta A012 al Gobierno de Santa Fe y negociando más financiamiento con la CAF para nuevas obras de acceso a puertos".
La cesión de la “segunda circunvalación” es un reclamo histórico del gobierno provincial para poder encarar las obras de reparación y ampliación de la muy alicaída traza pero también para poder avanzar en el ordenamiento general de los accesos estableciendo un sistema único de peajes que reemplace las múltiples tasas comunales que cobran las localidades recaudando millones por el paso de camiones pero manteniendo caminos sin pavimentar en la zona de la terminales.
El Director Ejecutivo de la Bolsa, Javier Cervio, destacó positivamente el anuncio y expresó: “Es un paso fundamental ya que esta ruta es una vía estratégica para la logística productiva de la región”.
Caputo también dijo "a partir de junio se licitarán 12 mil kilómetros adicionales de rutas", un anuncio que obtuvo un aplauso de la platea como respuesta, de los pocos que hubo y tampoco muy sostenido.
Y es que los constructores viales saben que en el sistema de concesión del gobierno los fondos para las obras deberán salir de los aportes privados (a cobrarse con peajes), a diferencia del pasado en el que el Estado pagaba los contratos de obras y mejoras. A las concesiones ahora la financia el sector privado
Caputo también pidió a los empresarios que lo apoyen en su cruzada contra los impuestos provinciales y las tasas municipales, que aumentan los costos y quitan rentabilidad al comercio, por ejemplo en supermercados y concesionarias.
El ministro llegó pasadas las 12 directo y tras hablar una hora se retiró sin mantener encuentro reservados con los directivos de la Bolsa, más allá del recibimiento y saludo. Había figuras locales de la Libertad Avanza esperándolo, como la diputada nacional Romina Diez.
Por la provincia, solo estuvo el secretario de Coordinación, Cristian Cunha, quien venía de una reunión en la Bolsa. Y por la Municipalidad asistió el secretario de Hacienda, Guido Boggiano.
Si bien en la entidad esperaban el salón colmando, y de hecho estuvieron sumando sillas, al final sobraron. “Es por la cosecha”; “Algunos adelantaron la salida por el feriado”, fueron algunas de las explicaciones escuchadas por la menor presencia de hombres de negocios. Como sea, la Bolsa calculó que hubo unos 700 asistentes.
Caputo no despertó demasiado en la platea, ni siquiera fue aplaudido al ingresar. Y varios de los aplausos se dispararon por el entorno más que genuinos. Todo correcto. Sin euforia.