La empresa que ganó la concesión de la hidrovía espera aumentar el dragado a 40 pies antes de lo previsto en el contrato.  “Pero a partir de los 40 pies, hay que sacar el pie del acelerador, y esperar por lo menos 3 años para ver cómo se acomoda el sistema”, dijo Fernando Caviglia gerente de Hidrografía y Planning and Survey Manager Jan De Nul, la empresa que junto con Servimagnus, acaban de ganar la licitación de la vía navegable.

El ejecutivo disertó este miércoles en Exportlog, la primera expo portuaria y logística de Rosario que se hace en La Fluvial, termina este jueves y que ya reunió a unas 500 personas. Durante su presentación, Caviglia detalló la hoja de ruta de las obras que ejecutarán en la hidrovía haciendo especial énfasis en dos puntos.

Uno de ellos, y que repitió de manera constante, es que todas las obras de intervención sobre el río deben ser previamente autorizadas y avaladas por estudios de impacto ambiental. Y el segundo concepto que enfatizó es que, además de la mayor profundización, la concesión establece una muy fuerte inversión en modernización tecnológica para mejorar la navegación, y que esa incorporación de eficiencia digital tiene un impacto en los costos también decisivo. El especialista también expresó su preocupación por el impacto de la llegada del “Niño”, el evento climático que anticipa fuertes lluvias. “Nos preocupa y ya estamos trayendo equipos. Una draga ya está en Montevideo”, contó.

Tras su exposición, Caviglia dialogó con la prensa y contó que hay mucha expectativa en la compañía -bautizada Vía Navegable Argentina (VNA)- por hacerse cargo de la concesión, algo que ocurrirá en septiembre.

“A los 10 días de la toma de posesión, tenemos que hacer un relevamiento integral de la vía navegable completa. Para eso vamos a usar siete lanchas y se va a hacer simultáneamente en todos lados. A los 20 días, tenemos que tener un relevamiento de todo el sistema de balizamiento. Y una vez procesada toda la información batimétrica, si no está garantizado el dragado a 34 pies, haríamos las tareas para mantenimiento con las condiciones actuales”, arrancó.

-A partir de ahí empieza la llamada etapa 0. ¿De qué se trata?

-En la etapa cero, que el pliego prevé un año, es de mantenimiento del dragado a 34 pies con un volumen de dragado de 19.418.250 m3. Pero nosotros creemos que podríamos hacerlo en 9 meses. Y empezar así la etapa 1 que comprende llevar el canal troncal a 36 pies. 

-¿Y para llegar a los 36 pies cuanto tiempo se insumirá? 

-Primero, hay que presentar estudios ambientales, legales, técnicos, esos tienen que ser aprobados y revisados por autoridades y universidades. Si en nueve meses están aprobados, cuando el pliego establece un año, nosotros ya podríamos hacer la apertura de la profundización. Pero hay una cuestión de la etapa cero que quiero resaltar. Si bien no habrá cambios con respecto al dragado, sí se deben concretar importantes mejoras en la incorporación de tecnología que mejoren la navegación, como nuevos equipos de balizamiento y equipos de hidrómetros. La modernización llevará 5 años, pero se empezará a percibir desde la etapa 0. Por ejemplo, se van a cambiar todas las boyas incorporando nuevos sistemas de monitoreo que va a ayudar a ganar tiempo y simplificar la navegación. Al sistema de bollas hay que cambiarlo todo por bollas plásticas, y eso es va a demandar 10 años. 

-¿Qué otras obras tienen que hacer en la etapa uno?

-En etapa uno tenemos que eliminar el escalón de profundidad que hay en el Río de la Plata en estos momentos. Porque el Río Paraná está a 36 pies, pero el Río de la Plata 34. Y se supone que los barcos navegan el Río de la Plata en pleamar. Y entonces, si un barco llega al Río de la Plata en antes de entrar, está en bajamar, tiene que esperar marea. Al profundizar esos dos pies, vamos a evitar que los barcos tengan que esperar. La idea es que salgan del puerto sin tener que estar mirando la hora de la pleamar, simplemente navegan.

-¿Esa etapa también planean tenerla lista antes de lo que está previsto en el pliego?

-El pliego establece un año, pero nosotros pensamos que en medio año la podemos hacer.

-¿Y los 40 pies desde Timbúes al sur?

-Eso ya es parte de la etapa dos. El pliego establece que a los tres años. Nosotros calculamos que, siempre que lo aprueben los estudios de impacto ambiental, son dos años más. Así que en menos de 5 años se podría llegar a los 40 pies.

Tanto durante la exposición como en el contacto con la prensa, el ejecutivo se mostró confiado en llegar a los 40 pies antes de lo previsto y al mismo tiempo llamó a ser muy cauto con el pedido, que sale sobre todo de la agroindustria, de aumentar el dragado por encima de los 40 pies.  “Llegado a los 40 pies, hay que sacar el pie del acelerador. Hay que esperar un tiempo para ver cómo se reacomoda el sistema”, señaló.

-¿Por qué a partir de los 40 pies hay que bajar un cambio?

-Cuando el río está bajo, como ocurre desde el año 2021, tiene un comportamiento muy diferente a cuando el río está en aguas medias, algo que nosotros lo vivimos durante 20 años. Tenemos que ver cómo se van a comportar, sobre todo, las zonas de descarga, porque para ir a 42 pies va a haber que dragar bastante. Piensen que para llegar a los 40 pies hay que dragar 112.086.000 m2 al año contra los 21.012.750 m3 de la etapa uno.

Ese material hay que descargarlo en algún lugar en el río y no podemos colmatar las zonas de descargas o vamos a tener un problema muy grande. Entonces, no solo es del punto de vista técnico, sino ambiental también. En definitiva, una vez que se llegue a los 40 pies, hay que esperar, pienso, no menos de tres años para ver durante el mantenimiento de 40 pies, que ya de por sí se va a incrementar mucho el volumen que tenemos que dragar, qué pasa con las zonas de descarga. Para ir a 42/44 pies, no solo vamos a necesitar habilitar más zonas de descarga que actualmente no están habilitadas, así que va a haber que buscar en el río sectores de profundidad donde podamos descargar, pero que a su vez no moleste a zonas de fondeo y rada de los barcos que están esperando. Es un bastante complejo el tema, eh hay que tomárselo con calma y hacer un estudio bien grande. Bien grande.
 

Alerta Niño

Durante la exposición, Caviglia contó que está tomando muchas precauciones porque esperan un “Niño”, el evento climático que provocan lluvias excesivas e inundaciones y se pronostica para fin de año, muy fuerte.

“Nosotros tenemos hecho un estudio sobre eso. De hecho, en la concesión anterior vimos cómo afecta enormemente, sobre todo, al Canal Mitre, a la salida del Paraná, generando un cuello de botella. Y los pronósticos son que va a ser un Niño muy muy intenso, por eso ya estamos movilizando y trayendo más equipos a la zona porque hacerlo después puede ser muy tarde”, dijo. 

Según recordó, en 2023 hubo un Niño que pasó desapercibido. “El Niño se mide por un índice. Normalmente, si supera el 1.5 ya se considera que es un Niño fuerte. En el 2023 llegó a dos, o sea, que fue un Niño muy fuerte. Pero en el río no nos dimos cuenta, si bien en Corrientes llegó a 6 metros, porque tuvo una duración muy corta; menos de un mes. El problema es que este Niño parece que puede llegar a 2.8. Nosotros ya tuvimos un Niño de 2.6 en el 2016, o sea, sabemos lo que es y fue largo, duró nueve meses. Si este llega a 2.8, la incertidumbre es cuánto va a durar. Si dura mucho, vamos a tener problemas. Si es cortito, a lo mejor no va a sufrir tanto impacto al canal. Pero eso no lo podemos saber de antemano, así que nosotros ya nos estamos preparando como si este fuera un Niño que va a causar bastante problemas en el canal”, finalizó Caviglia.