El gobierno nacional reunirá este jueves a la mañana a empresarios y autoridades provinciales para avanzar en la conformación de un Consejo de Control de Hidrovía, un reclamo histórico de los usuarios de la vía navegable.

La falta de un ente de control fue uno de las tantas objeciones que tuvo la anterior y fallida licitación que encaró el gobierno el año pasado. Por eso, para el proceso licitatorio en marcha -que se define a fin de mes con la apertura de las ofertas por la concesión del servicio a una dragadora privada-  la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables busca cubrir ese flanco.

Si bien circularon algunos borradores, hay expectativa en el sector empresario en conocer los detalles de la iniciativa, sobre todos en lo referente a las atribuciones reales y el nivel de participación de los distintos sectores, sobre todo en el marco de una concesión que deja muchos temas importantes por resolver entre la dragadora que resulte ganadora y el gobierno, por ejemplo plazos para mayores profundidad.

Del encuentro participarán, entidades como la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de Puertos Privados, la Cámara de la Industria Aceitera, el Centro de Exportador de Cereales, la Cámara de Actividades Portuarias y el Centro de Navegación.

La provincias con frente ribereño también participan de la convocatoria, y el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, viaja a la capital federal para participar del encuentro que presidirá Iñaki Arreseygor, titular de la Agencia.

En la previa al encuentro, Puccini resalta que Nación tuvo en consideración lo planteado por la provincia, que desde el inicio del proceso licitatorio sostuvimos que la Vía Navegable Troncal debía contar con un esquema de control federal efectivo, con participación real de las provincias ribereñas. “Que hoy estemos debatiendo la conformación de este Consejo es un avance institucional importante”, sostiene.

El año pasado, el gobierno fijó públicamente la necesidad de federalizar el control, manteniendo reuniones técnicas con Nación, realizando observaciones formales al pliego, y solicitando acceso a información sobre parámetros de dragado, balizamiento y certificación de obras. 

“También debemos ser claros: en experiencias anteriores los mecanismos de control no funcionaron como debían. Hubo instancias que quedaron debilitadas, sin capacidad técnica propia, sin acceso pleno a la información o sin institucionalidad suficiente para sostenerse en el tiempo. Esa experiencia nos deja una enseñanza: el control no puede ser formal ni transitorio; debe ser permanente, profesional y con herramientas reales”, sostiene el ministro en la previa al encuentro.

La base de este planteo es constitucional porque así como la Nación regula la navegación, las provincias ejercen dominio originario sobre los recursos naturales. Y como el dragado, la profundización o el ensanche impactan sobre ríos que atraviesan nuestros territorios, la administración debe ser integrada y cooperativa.

“Además, la Vía Navegable Troncal no es solo infraestructura logística; es un sistema ecológico sensible. La gestión debe contemplar los tratados internacionales y las normativas provinciales. Hoy el concesionario no puede limitarse al cumplimiento contractual mínimo: debe asumir estándares ampliados de sostenibilidad, gestión de riesgos, transparencia y corresponsabilidad institucional”, sostiene Puccini.

En concreto, según Santa Fe el ente de control debe contemplar:

  • Supervisión técnica permanente del dragado y balizamiento.
  • Acceso provincial en tiempo real a datos de monitoreo y certificaciones.
  • Coordinación ambiental interjurisdiccional.
  • Evaluación de impactos acumulativos.
  • Fiscalización económica del cumplimiento contractual.
  • Publicidad activa de la información.

“Debe ser un órgano estable, profesionalizado y con capacidad técnica propia. No meramente consultivo, sino con funciones reales de supervisión”, resalta el ministro, quien lleva una propuesta a la reunión: la provincia de Santa Fe pone a disposición espacio físico para que el Consejo tenga sede propia en Rosario.

“Rosario es nodo central del sistema exportador argentino y corazón logístico de la Vía Navegable Troncal. Que el Consejo tenga sede allí es una señal de federalismo efectivo y de compromiso con la transparencia”, fundamentará el ministro su oferta.

 Las provincias no pueden quedar al margen del control de la infraestructura que define su competitividad, es -finalmente- el concepto central del planteo santafesino.