La dragadora belga Jan de Nul presentó este martes la mejor oferta económica por la hidrovía. Y si bien faltan revisiones formales a los documentos, quedó posicionada en primer lugar en el proceso licitatorio y en condición de obtener la adjudicación correspondiente una vez concluidas las instancias que contemplan posibles objeciones o impugnaciones.

De esta forma, cuando se realice la adjudicación, la hidrovía volverá a estar concesionada a un operador privado, que deberá hacer las inversiones para ponerla a punto (nueva tecnología para la navegación, obras complementarias como radas y zonas de maniobra) y también ampliar su profundidad.

Se trata de la principal obra de infraestructura logística del país ya que por la hidrovía se exporta casi el 80% de la producción agroindustrial argentina, principalmente harinas, aceites y porotos de soja.

Jan de Nul, que la operó desde mediados de los 90 hasta el pase a manos estatales en 2021, venía de imponerse en la oferta técnica a su competidora, la también dragadora belga Deme Dredging (66.20 puntos contra 24.06 de de 80 posibles). Y ahora propuso pagar menor peaje que su competidora. En concreto, ofertó un peaje de u$s 3,8 por tonelada de registro neto (TRN) para etapa 0; u$s 4,65 para la 1; y u$s5.78 para la 2. La oferta de Jan de Nul se ajustó a la banda de precios inferior recomendada por las autoridades competentes,

El pase a manos privada -Jan de Nul está asociada a la argentina Servimagnus SA- activará automáticamente una baja del peaje ya que en la actualidad la TRN es de u$s4.30. En la medida que en las etapas 1 y 2 se avance con las profundizaciones del calado, permitiendo que los buques salgan más cargados, se activará la suba del peaje. Según cálculos de las entidades privadas que reúnen a los usuarios de la hidrovía, el ahorro logístico en fletes será de unos u$s30M al año.