Desde el 1° de agosto entró en vigencia una nueva actualización parcial de los impuestos aplicados a los combustibles, una medida que generó otra suba en el predio de la nafta y el gasoil en las estaciones de servicio de todo el país.
La modificación implicó un aumento del 0,75% tanto en las naftas como en el gasoil. En términos prácticos, la suba se tradujo en un incremento cercano a los 11 pesos por litro para las naftas y de aproximadamente 14 pesos para el diésel.
En Rosario, un relevamiento realizado durante la mañana de este lunes por el móvil de El Tres mostró que los precios en una estación de servicio YPF alcanzaban los 2.105 pesos para la nafta Súper, 2.281 para la Infinia, 2.409 para la Infinia Diésel y 829 para el GNC.
Por su parte, en una estación Shell de la ciudad, la nafta Súper se ofrecía a 2.190 pesos por litro, mientras que la V-Power Nafta costaba 2.454. En cuanto a los combustibles diésel, la Evolux se comercializaba a 2.367 y la V-Power Diésel a 2.599 pesos.
En consecuencia, llenar un tanque de 50 litros con nafta súper desde ahora cuesta 105.250 pesos en YPF, mientras que asciende a 109.500 pesos en Shell.
La actualización forma parte del esquema de ajustes periódicos sobre los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que impactan directamente en los valores finales que pagan los consumidores en los surtidores.
Según el decreto 693/2026, la actualización alcanza al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y al Impuesto al Dióxido de Carbono, aunque el Poder Ejecutivo resolvió diferir nuevamente una porción de los aumentos remanentes con el objetivo de sostener el sendero fiscal definido por el Gobierno.