La Municipalidad sumó el apoyo clave de los colegios de Ingenieros y de Arquitectos de la provincia de Santa Fe para avanzar en la eliminación del requisito de aportes previsionales al día para tramitar permisos de obra. La medida busca reactivar la construcción, pero aún genera el fuerte rechazo de la Caja Previsional del sector, que teme terminar desfinanciada.
La intendencia alcanzó este acuerdo con el Colegio de Arquitectos provincial este miércoles y lo comunicará este jueves. Resolvieron que la Municipalidad comparta la información de los trámites y de los profesionales intervinientes, y que el Colegio asuma expresamente el control de matrícula, incumbencias y también la fiscalización de los aportes al Colegio y a las Cajas.
Así, siguen firmes los aportes y los controles: se ordenó quién tiene que hacer cada control y se evita cargarlo todo sobre el trámite municipal. También se armó una mesa técnica para implementar el certificado de matrícula habilitante del 804 y se destraban los expedientes que habían quedado rechazados durante el conflicto, dándoles plazo para completar lo que corresponda.
Otro punto central es que, firmado y ejecutado el convenio, ambas partes desisten de los procesos judiciales, costas por su orden y expresamente sin reconocimiento de responsabilidad de ninguna de las partes.
“La idea fuerza de la Municipalidad es simplificar y no eliminar controles ni aportes. Era ordenar responsabilidades y hacer más ágiles los trámites. El acuerdo con el propio Colegio termina confirmando esa lógica”, señaló el secretario de Gobierno Municipal, Sebastián Chale.
La decisión de dejar de exigir el pago del aporte fue apoyada por la Cámara Argentina de la Construcción y la Asociación de Empresarios de la Vivienda, entidades empresarias que señalaron que de esa forma se agilizaría la obtención de permisos y finales de obra, haciendo así fluir mejor la actividad.
Por el contrario, para la Caja de Ingenieros –que recibe aportes de ingenieros, arquitectos y maestros mayores de obras–, la medida desfinancia el sistema jubilatorio y la obra social ya que hasta ahora tenían garantizado el cobro con la exigencia de la Municipalidad de no entregar habilitaciones y finales de obras a profesionales sin aportes jubilatorios al día.
En un principio, el frente profesional estaba abroquelado con la Caja, pero a fuerza de conversaciones con la Municipalidad, los colegios de Arquitectos de Santa Fe y el Colegio de Ingenieros de Rosario alcanzaron un entendimiento con la Intendencia. El único que quedó junto con la Caja fue el Colegio de Arquitectos de Rosario, alineado políticamente con la oposición al gobierno municipal.
Luego de firmar un entendimiento con la Municipalidad, tal como hizo el de Arquitectos provincial, el Colegio de Ingenieros emitió un comunicado a los socios con duras críticas a la Caja de Ingenieros por haber difundido que el sistema estaba en riesgo.
“El intendente de Rosario promulgó el decreto 804, por el cual se establece que para la presentación de expedientes de demolición, construcción o regularización se deberá contar con un certificado específico emitido por el colegio respectivo del profesional o profesionales intervinientes. Eso sucedió el 16 de mayo, desde entonces nuestro colegio revisa la liquidación de honorarios de cada expediente, confirma que los aportes profesionales se hayan realizado y emite el certificado que deberá adjuntar al expediente para su revisión en la Municipalidad”, explicaron ya en el arranque del texto.
“Es decir, nada cambió en lo que se refiere al cumplimiento de las leyes de honorarios y aportes. Consideramos que el sistema jubilatorio o el asistencial no están en riesgo por los nuevos decretos ya que se siguen aplicando las leyes relativas al ejercicio profesional. Por último, digamos las cosas por su nombre: la Caja difundió entre sus afiliados la alarma de que el sistema está en riesgo, tanto las jubilaciones como la obra social. La pregunta que entonces hay que hacerse es la siguiente: ¿un simple decreto municipal pone en riesgo a la Caja?, ¿está tan frágil el sistema?”, dispararon.
“Hace años que planteamos que se debe actualizar la ley de la Caja, que actualmente nuclea a ocho colegios. De los cuales sólo tres presentan expedientes de construcción en la Municipalidad de Rosario. Que a su vez no son la totalidad de los matriculados. ¿El sistema se sustenta solamente en un grupo de profesionales que presentan expedientes? ¿Acaso 100 expedientes demorados en la Municipalidad de Rosario pueden hacer peligrar las jubilaciones y la obra social? ¿El resto de los afiliados de qué trabaja? Si no se realiza un análisis profundo y se proponen ideas superadoras tarde o temprano lo que plantea la Caja va a suceder”, insistió el Colegio de Ingenieros.
“Para terminar y dejar en claro, nuestro colegio sigue verificando el cumplimiento de las leyes de ejercicio profesional y sus aranceles, el cumplimiento de los aportes, y la Municipalidad de Rosario no da curso a expedientes que no presenten el certificado de cumplimiento”, finalizó el comunicado a los socios.