Las empresas Jan De Nul y Servimagnus, que pujan de manera conjunta por la concesión de la hidrovía, salieron este lunes al cruce de los señalamientos que les hizo su competidor por el millonario contrato, Deme Group, de que su participación “esconde la participación de capitales y socios chinos”.

“Queda perfectamente claro que es una falacia mal intencionada que busca entorpecer el normal desarrollo del proceso”, señalaron en un comunicado conjunto en el que aseguran que “en la actualidad, ninguna de las compañías mantiene relación comercial ni contractual con empresas controladas o participadas por ningún estado soberano”.

La licitación de la principal obra de infraestructura logística del país atraviesa momentos definitorios. Tras la apertura del primer sobre (de antecedentes), en los próximos días se abrirán los sobres con las ofertas técnicas, que serán las decisivas ya que al fijarse tarifas mínimas de peaje, la competencia no será por precio.

Quienes siguen de cerca el proceso, al menos del lado empresario, sostienen que Jan de Nul quedó mejor parado en la apertura del sobre uno, por lo que solo que Deme haga una propuesta muy superadora en cantidad de obras y rapidez de ejecución, podría emparejar la cancha para la definición en el sobre económico.

En ese contexto, la agitación del "fantasma" chino -por todo el impacto negativo que esa connotación tiene para el gobierno de Javier Milei que está muy fuertemente aliado a los Estados Unidos en la dura puja geopolítica- parece una jugada destinada a embarrar la cancha.

“Todas las especulaciones realizadas por los voceros citados en dicha nota, sobre supuestas cuestiones geopolíticas o de seguridad nacional además de ser falaces, ofenden la inteligencia y el sentido común de la opinión pública que comprende, sin lugar a duda, que esta licitación se refiere a un proyecto estratégico para el país que requiere conocimiento, capacidad técnica, profesionalismo y un precio competitivo acorde a las condiciones fijadas en el pliego”, sostuvieron ambas compañías.

Lo cierto es que Servmiganus -uno de los grupos de logística portuaria nacionales más importantes del país- hizo por años culto en su asociación estratégica con capitales chinos, y sobre esa alianza se montó Deme para, en declaraciones a la prensa, agitar el “cuco” chino. 

“En el pasado, hasta 2020, Servimagnus trabajó junto a Shanghai Dredging Company (SDC) en distintos proyectos de dragado en la Argentina”, reconocen ahora las firmas. “Pero en relación con la actual licitación de la vía troncal de navegación, Jan De Nul y Servimagnus comunican que su propuesta contempla la ejecución de los trabajos exclusivamente con dragas propiedad del grupo Jan De Nul”. 

Es más, señalan que "dicha definición se encuentra plenamente alineada con lo establecido en el artículo 3 del Pliego de Especificaciones Técnicas, referido a Equipos y maquinaria a utilizar en la Concesión, donde se dispone que todas las tareas de dragado y balizamiento deberán ser realizadas por el Concesionario con equipos propios y/o provistos por el Concedente; en consecuencia, cualquier información contraria a lo expuesto anteriormente carece de sustento fáctico y solo contribuye a generar desinformación y confusión en la opinión pública, alterando el normal desarrollo del proceso licitatorio.

Alianzas

En el comunicado, Jan de Nul y Servimagnus también hacen foco en una de las particularidades de este tipo de obras de dragado, que demandan uso intensivo de capital y know how, que es la alianzas o joint venture entre empresas, por lo que se sucede con mucha frecuencia de que hay contratos en los que se alían empresas que para otras licitaciones parecen pelearse a muerte. Y en particular, recuerdan que Deme también concretó alianzas con empresas chinas.

“En 2022, Servimagnis participó junto a la propia DEME y SDC de la denominada “licitación corta” por la VNT, siendo estas últimas dos empresas los principales protagonistas del joint venture. Por su parte la propia DEME participó en octubre de 2018 junto a la empresa China CRBC (China Road and Bridge Corporation) por la concesión del dragado y mantenimiento del canal de acceso al Puerto de Guayaquil en Ecuador por 25 años, licitación que gano Jan De Nul que presentó una mejor oferta económica”, recordaron.

Finalmente, agregan:
 

  • Jan De Nul es una compañía privada, de origen familiar fundada en Bélgica en al año 1849, con más de 170 años de reconocida trayectoria en más de 150 países como líderes mundiales en obras de infraestructura marítima, dragado, ingeniería civil y medio ambiente con 8500 trabajadores a nivel global y más de 500 en Argentina, donde hace aproximadamente 30 años trabaja de manera ininterrumpida.   Jan De Nul tiene la flota de dragas privada más grande del mundo.
  • Servimagnus S.A. opera desde hace 20 años en el país, y tiene una composición accionaria 100 % de capitales privados argentinos. Además, cuenta con recursos técnicos, tecnológicos y de equipamiento propios para el desarrollo de sus operaciones habituales, habiendo ejecutado con éxito más de 50 proyectos de dragado, salvamento y remoción de restos náufragos.
  • A lo largo de las trayectorias de ambas compañías, siempre estuvieron orientadas al fortalecimiento de sus capacidades y al desarrollo de proyectos estratégicos para la Argentina. En este marco, y tal como es habitual en el sector, ante proyectos específicos, se han establecido esquemas de cooperación con otras empresas locales o internacionales mediante la conformación de consorcios, UTEs o Joint ventures. No obstante, en la actualidad, ninguna de las compañías mantiene relación comercial ni contractual con empresas controladas o participadas por ningún estado soberano.