Argentina perdió 334.675 empleos formales desde que asumió el Gobierno de Javier Milei y solo dos provincias sumaron trabajadores registrados gracias al efecto del yacimiento petrolífero Vaca Muerta.
Según el último informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (Mate), la economía nacional expulsa 367 puestos por día como consecuencia de despidos o cierres de empresas.
Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el sector privado echó a 235.419 trabajadores registrados: la industria y la construcción son los sectores que más puestos de trabajo destruyeron.
El sector público tuvo una sangría de 80.384 personas y el rubro "Casas particulares" retrocedió en 18.872, según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo.
Esos registros desagregados por provincia arrojan solo dos distritos ganadores (Neuquén y Río Negro) mientras que el resto tiene indicadores negativos.
La provincia más afectada por las políticas económicas libertarias es Buenos Aires (78.957 empleos formales perdidos). Le siguen la Ciudad de Buenos Aires (Caba), Córdoba y Santa Fe, que aparece en cuarto lugar con 15.074 trabajadores menos que hace dos años y medio.
Si bien el Gobierno nacional suele contrastar estos datos con el aumento de nuevos monotributistas, esa cifra no llega a la mitad del total del déficit laboral y además no son empleos de calidad. Son, por ejemplo, industriales que pasaron a manejar un Uber u obreros de la construcción que hacen otras changas informales.
Por esas lógicas, los especialistas hablan de un país en donde conviven dos realidades no solo distintas sino contrapuestas.
"Los sectores ganadores, asociados al mercado externo y las finanzas, siguen en sendero alcista. En particular, Petróleo y Minería que se consolida como el único sector que ha crecido constantemente, desarraigado del resto del entramado productivo", indican los economistas locales de Mate.
En tanto, los sectores que mueven el empleo en el mercado interno y crean valor agregado nacional son los que siguen en baja o "con una leve recuperación después de las caídas más importantes de la historia reciente", aclararon en el "Informe de coyuntura" de julio de 2026 difundido este lunes.
Ese deterioro alcanza de manera profunda a las Pequeñas y medianas empresas (Pymes), que profundizaron su crisis durante el primer semestre de 2026 con caídas en la actividad, el consumo y el empleo. El 62,5% de las firmas dice que su situación empeoró y solo el 2,6% mejoró, según una encuenta reciente de Apyme.