Aunque toda su vida había practicado deportes, en 2008 y con 37 años Daniel Canelli descubrió casi por casualidad el Tiro con Arco, una disciplina que está lejos de ser considerada un deporte popular, pero que lo cautivó por completo.
Oriundo de Tumbúes, trabajaba por ese entonces en Las Parejas como gerente de un banco y se quedaba de lunes a viernes en esa localidad. “Necesitaba hacer algo y un día pasé por la puerta de una armería, vi un arco, lo compré y empecé a tirar de manera muy casera en un campo”, relata sobre los comienzos de algo que lo llevó luego a integrar durante ocho años seguidos la selección nacional y que en junio pasado lo consagró como subcampeón panamericano.
En 2010, Daniel llegó a ocupar el sexto puesto del ranking argentino, lo que le permitió el ingreso al seleccionado nacional de Tiro con Arco. Pero su mayor logro deportivo llegó en junio pasado con su participación en el Pan Am Championships-Halifax 2022 en Canadá, donde en su competencia individual obtuvo la medalla de bronce, convirtiéndose con este resultado en el mejor competidor argentino y latinoamericano por puntos. Además, obtuvo la medalla de plata por equipos para la Argentina.
Ese último no es un dato menor, ya que el equipo lo conformó con su esposa Claudia De Giusti. “Ella siempre me acompañó en mi carrera, era mi entrenadora, mi fotógrafa, estudiábamos juntos sobre la disciplina. En 2019 me pidió que le armara un arco escuela y se ve que tantos años de estar conmigo en el deporte le dieron toda la técnica necesaria", contó.
En el 2021, después de la pandemia, le pedí que participara en torneos ranqueables con la idea de ir a alguna final y poder tirar como equipo mixto, y este año se nos dio. Ambos quedamos como mejores argentinos clasificados, llegamos a instancias de semifinales, le ganamos a Islas Vírgenes, donde la femenina es 6 veces medallas de oro en campeonatos del mundo y perdimos en la final con EE.UU”, cuenta emocionado el atleta.
Mucho más que disparar una flecha
“Visto desde afuera puede creerse que es una disciplina muy fácil porque visualmente se ve que uno estira una cuerda hacia la cara y sale disparada la flecha hacia adelante. Pero en realidad, requiere mucha preparación física y mental. Se lo compara mucho con el tenis, porque una vez que entraste a la línea de tiro estás solo. En el tenis cuando le pegás tenés dos posibilidades, una buena pegada o un error de tu contrincante, en este caso cuando disparás no te devuelven la flecha”, describió Daniel para dar cuenta de las dificultades que encierra el deporte que hoy lo tiene como uno de los mejores del país.
Es que más allá de esta última experiencia en Canadá, en los 14 años que lleva en carrera participó de diversos torneos nacionales e internacionales, inclusive estuvo en Toronto 2015, en la previa a los Juegos Olímpicos, donde quedó eliminado en octavos de final contra quien fuera tres veces campeón mundial, “él vive de eso, es su profesión, en nuestro caso es todo amateur”, asevera para revalorizar aún más la tarea que desempeña desde 2008 cuando compró su primer arco por total casualidad.
“Una vez que lo compré empecé a averiguar y vi que en Rosario estaba el club de Armas (Club Social y Deportivo Fábrica De Armas Domingo Matheu). Después de varios meses de ir y practicar de modo recreativo, el presidente de la institución se le acercó y le dijo que le veía condiciones, de modo que lo impulsó a que fuese a la Federación para participar de torneos ranqueables. Le hizo caso, y fue un viaje de ida que lo llevó directo hasta la selección nacional.
“El deporte me cautivó muchísimo. Puedo estar hablando todo el día de Tiro con Arco. Me fui perfeccionando mucho no solo en lo técnico sino en la parte bibliográfica. Hoy no sólo disparo flechas sino que soy entrenador de nivel 2 en Argentina, hice un curso de capacitación técnica de la Federación (Fatarco), estoy en vista de hacer un perfeccionamiento en la World Archery, entreno a chicos adolescentes y mayores en el Club Fábrica de Armas Rosario, tengo una escuela de Tiro con Arco en Timbúes y soy entrenador de un club en Totoras. Además, entreno a un chico de Hugues que es arquero paralímpico, un adolescente de Chajarí y otro de Misiones”, repasa.
“Me preguntan por qué sigo tirando, y respondo que es porque la arquería me da vida. Encontré en el tiro con arco algo que me motiva, asi que hasta que me dé el cuerpo lo voy a hacer”, señaló con firmeza.