Los Andes no se presentó a jugar su partido de 32avos de final de la Copa Argentina en estadio de Morón, donde debía chocar ante a Tigre. En desacuerdo con la decisión de Aprevide de jugar a puertas cerradas, debido a que no acepta público de las dos parcialidades por seguridad, el elenco del ascenso quedará eliminado del certamen.
Ahora el caso quedará en manos del Tribunal de Disciplina de la AFA y todo indica que el Milrayitas, además de ser desclasificado de la competencia, recibirá duras sanciones.
Al parecer, las discrepancias son del plano político. El partido originalmente se tendría que haber disputado en el estadio de Lanús. Sin embargo, durante el martes, el Intendente de ese municipio, Néstor Grindetti, consideró que el partido no podía disputarse con público, alegando cuestiones técnicas de seguridad.
De todos modos, sí pudieron jugar Racing y Boca en el mismo estadio hace poco más de diez días la semifinal de la Copa de la Liga con ambos públicos presentes.
Mientras tanto, Sergio Berni, ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, dialogó con los presidentes tanto de Tigre como de Los Andes prometiendoles que “el operativo está garantizado”. Sin embargo, el titular de la Aprevide, Gustavo Gómez, y la propia Policía de la Provincia de Buenos Aires se negaron a que el partido se juegue con público.
Por todo ello, Los Andes decidió no presentarse a jugar al estadio de Morón, la nueva sede elegida por la competición ante la falta de definición de las autoridades políticas y de seguridad. El partido se iba a jugar sin público, lo que generó la “protesta” del “Milrayitas”.
Por su parte, Tigre se presentó al estadio de Morón y realizó una serie de movimientos precompetitivos. Pasó la hora y el árbitro de partido, Lucas Comesaña, constató la ausencia del club del Ascenso y procedió a suspenderlo.