Víctor Hugo Morales es un hombre insoslayable en la fantástica vida de Diego Armando Maradona. Llegó de Uruguay en 1981, justo para relatar el campeonato de Boca, con Diego y Brindisi como grandes figuras. Se acercaron y se alejaron varias veces, pero aquella narración del uruguayo en el segundo gol a los ingleses, en cuartos de final de México 86, quedó grabado a fuego en la historia del fútbol argentino. La máxima obra de arte de Maradona, siempre debe estar acompañada de aquel relato memorable. No hay vueltas. 

Pero este jueves, mientras inhumaban los restos del que fuera su amigo, Víctor Hugo apeló nuevamente a su impronta sin igual e imaginó otro relato, alternativo a aquella descripción suya del "barrilete cósmico". 

"Me permito pensar en algo que soñaba como un gol de Maradona, el gol a los ingleses. Pero se me había ocurrido de otra manera", comenzó diciendo el uruguayo en su programa de C5N.

 

Y continuó: "Decir, por ejemplo «lleva la pelota Maradona, avanza Maradona, escapa de un inglés, escapa de otro inglés, ahí va el genio del fútbol mundial» pero de pronto pasaba algo. De pronto Diego no iba hacia el arco de los ingleses. De pronto Diego empezaba a levantarse, se iba dos o cinco metros por arriba del césped. Trepaba en el aire y la tribuna miraba hacia arriba y yo no sabía qué hacer con el relato". 

"¿Qué iba a decir? ¿Que parecía un ET? ¿Que en vez de una bicicleta llevaba una pelota atada al empeine?", sorprendió Morales. 

"Y seguía: era una aureola dorada la que lo iba envolviendo y se metía en el cielo. El gol era que Diego se convertía en una estrella", describió el maestro de relatores. 

Y finalizó: "Elijamos una estrella esta noche, que sea Diego, que sea Diego para siempre. Y despidámoslo no como la emoción que nos parte el corazón, recordémoslo tan vivo como su canto, su baile y como su juego y osadía". 



Y en el final de su sentido homenaje, dijo con emoción: "Siempre estaremos habitados por ese resplandor que queda al lado de la tumba de Diego Armando Maradona. Siempre será un sol que ilumine el fútbol, que ilumine nuestras charlas, que ilumine nuestros asados, que ilumine nuestro amor por este juego que él cultivó como ninguno". 

"Adiós Diego, adiós te dice el país. Y por primera vez me permito ese tuteo, salgo del usted que nos unió siempre para decirte sos el más grande de todos Diego. Sos incomparable. Como vos mismo dijiste, vos te quedás acá".