Lionel Messi recibió este viernes su cuarto Botín de Oro como máximo goleador de las Ligas Europeas, al haber convertido 37 tantos en la última temporada. En el acto prefirió no hablar con la prensa acerca de la renovación de su contrato con el Barcelona.

La ceremonia, organizada por European Sport Media (ESM), se realizó en la sala principal de la Antigua Fábrica Estrella Damm de la ciudad de Barcelona, y el futbolista estuvo acompañado por su esposa Antonela Roccuzzo, y de su hijo Thiago.

También estuvieron presentes sus compañeros Luis Suárez, quien le entregó el galardón, Andrés Iniesta y Sergio Busquets, y el presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu.

"Siempre dije que los premios individuales vienen de la mano del colectivo. Es un premio de todos, sin ellos no hubiese hecho los goles que hice. Esto es algo de todo el grupo", destacó la Pulga.

También señaló que nunca se consideró "un delantero" al uso y habló de su evolución como futbolista: "Igual que he crecido fuera del campo lo he hecho dentro. He ido mejorando y acumulando cosas a mi juego y, cada día, disfruto más de ser jugador".

El presentador de la gala ya había avisado que este no era el día para hablar del futuro de Leo, quien prefirió no hacer declaraciones acerca de la renovación de su contrato.

El Barcelona anunció, en julio pasado, la renovación hasta 2021 del actual contrato de Messi, que finaliza esta temporada, y el aumento de su cláusula de rescisión hasta los 300 millones de euros.

Sin embargo, a día de hoy, sigue sin celebrarse el acto protocolario de la firma, con el que el club pretendía escenificar esa gran noticia para el barcelonismo. A Messi le preguntaron sobre su Fundación, que colabora con el Hospital de Sant Joan de Déu para curar el cáncer infantil y también sobre su premio.

Messi se sacó fotografías con sus cuatro Botines de Oro, la misma cantidad que obtuvo el delantero portugués del Real Madrid Cristiano Ronaldo.

El primero de ellos, el delantero del Barcelona lo conquistó en la temporada 2009-10, el segundo en la 2011-12, donde logró el récord de goles en una Liga europea en una sola temporada (50) y el tercero en la 2012-13.

El cuarto Botín de Oro Messi lo consiguió tras anotar 37 tantos la temporada pasada, superando a Bas Dost (Sporting de Portugal) y Pierre-Emerick Aubameyang (Borussia Dortmund), ambos con 31, y Robert Lewandoski (Bayern de Múnich) y su compañero en el Barça Luis Suárez, que hicieron 30 goles.