La Fórmula 1 todavía no arrancó oficialmente la temporada 2026, pero la pelea ya está planteada fuera de la pista. En las últimas horas, un medio italiano encendió las alarmas al informar sobre un posible giro en la interpretación de la nueva reglamentación técnica que podría perjudicar a Mercedes y a las escuderías que utilizan su unidad de potencia, entre ellas Alpine, McLaren y Williams.

La advertencia llegó desde Autosprint, una publicación especializada de Italia, que aseguró que la FIA estaría dispuesta a cambiar el criterio de medición de los motores V6, inclinándose por la postura que impulsa Ferrari en la disputa reglamentaria. Según ese informe, los controles pasarían a realizarse con los motores “en caliente y en estado estático”, y no a temperatura ambiente, como estaba previsto originalmente.

El trasfondo del conflicto está en la relación de compresión máxima, que el reglamento 2026 fijó en 16:1. De acuerdo con la interpretación de Ferrari, Audi y Honda, los motores Mercedes cumplirían la norma en frío, pero al funcionar en condiciones reales de carrera podrían superar ese límite gracias a la dilatación de ciertos materiales.

Autosprint remarcó que el cambio contaría con el respaldo de cuatro de los cinco fabricantes de motores, un dato clave porque no se necesita unanimidad para modificar el Reglamento Técnico. En ese escenario, Mercedes quedaría en minoría y el impacto no sería menor: además del equipo oficial, también se verían afectados Alpine, Williams y el último campeón, McLaren.

El tema no es menor para Alpine, la escudería de Franco Colapinto en la Fórmula 1. Un eventual recorte de rendimiento en el motor Mercedes podría condicionar el desempeño del equipo de Enstone en el arranque de la nueva era, justo cuando busca dar un salto competitivo.

Según el cronista Di Fulvio Solms, la reunión celebrada entre la FIA, la F1 y los equipos habría acordado “cambiar los criterios de prueba” desde el Gran Premio de Australia, que marcará el inicio del campeonato en marzo. El nuevo método implicaría medir las piezas del V6 una vez calentadas, aunque sin el motor en funcionamiento.

Desde Mercedes, Toto Wolff defendió la legalidad de la unidad de potencia y lanzó críticas contra quienes impulsan el cambio. Sin embargo, otro dato que subraya la prensa italiana es que Red Bull habría dejado de respaldar la postura del equipo alemán, inclinando aún más la balanza en su contra.

La posible modificación llega en un momento sensible: falta menos de una semana para el inicio de la pretemporada en Baréin y apenas un mes para la primera carrera del año en Australia. Mercedes fue, hasta ahora, el equipo que más giró en los tests privados de Barcelona, con más de 500 vueltas sin problemas de fiabilidad, y superó las 1.100 vueltas sumando lo hecho por Alpine y McLaren.

Otro medio italiano, AutoRacer, también se refirió al supuesto “truco” en la relación de compresión y señaló que Mercedes habría encontrado la manera de acercarse a valores cercanos al antiguo 18:1, aunque aclaró que varios expertos consideran improbable llegar a ese número. De lograrse, la ventaja podría representar hasta 20 caballos de fuerza.

Por ahora, desde Italia aclaran que la discusión no está cerrada y que las propuestas deberán ser evaluadas por la FIA. Pero el solo hecho de que el debate se haya reabierto, y tan cerca del inicio de la temporada, ya encendió las alertas en la Fórmula 1 y puso bajo la lupa a Alpine, un equipo seguido de cerca por los fanáticos argentinos atentos al futuro de Colapinto.