Alexander Zverev venció a Flavio Cobolli en la definición de Roland Garros y conquistó su primer título de Grand Slam. El jugador alemán selló la victoria con un marcador de 6-1, 4-6, 6-4, 6-7(5) y 6-2, luego de un extenuante partido de 4 horas y 16 minutos.
La cancha Philippe Chatrier en Francia albergó un encuentro que presentó todo tipo de emociones. El set inicial se transformó en una larga batalla. El italiano arrancó muy relegado, mientras que Zverev exhibió un gran rendimiento desde el primer game. Así, el alemán se adueñó del parcial de apertura por 6-1.
En la segunda manga, Cobolli incrementó su nivel y dio pelea. Los saques representaron un punto alto para el tenista de Italia, en tanto que los servicios del alemán transcurrieron con normalidad. Pese a la paridad del parcial, el italiano cometió menos errores. Con una confianza en aumento minuto a minuto, Cobolli cerró el set por 6-4 y sembró preocupación en el tenista de Hamburgo.
El tercer capítulo significó un verdadero combate. Cobolli levantó dos puntos de quiebre para evitar que el panorama se complicara nuevamente. En contrapartida, Zverev exhibió una notable firmeza a lo largo de todo el compromiso, gracias a la frialdad y a la experiencia de sus tres finales previas. El 6-4 final dejó al jugador alemán a solo un set de la consagración.
Durante el cuarto set llegó el pasaje de tenis más destacado de la jornada. Zverev incurrió en dos dobles faltas llamativas en el comienzo de la manga, una situación que revitalizó a Cobolli y le otorgó un quiebre para adelantarse 1-0 con su servicio. En los juegos posteriores, el deportista italiano protegió su saque con firmeza, pero en el 3-2 esa diferencia desapareció. Alexander reaccionó ante la cercanía de su primer Grand Slam.
La incertidumbre reapareció en el juego siguiente. Zverev sintió el impacto psicológico de la proximidad del triunfo, jugó con temores y entregó otra vez su saque debido a fallas groseras. Con el marcador 5-4 a favor del italiano para definir el parcial, Flavio observó cómo 'Sascha' se ubicaba 30-40 con puro amor propio. En ese instante, el alemán experimentó inconvenientes físicos y solicitó geles a su cuerpo técnico, antes de concretar la paridad mediante un revés paralelo característico de su juego.
De manera llamativa, el tenista de Alemania encontró su mejor versión en el tramo más complejo del partido y se colocó 6-5 para traspasarle la obligación a Cobolli, quien acusó el golpe. Para colmo de males, el fisioterapeuta ingresó en el descanso para asistir a Zverev. Pese al contexto, Flavio completó un gran desempeño y forzó el tie break. La tensión dominó el ambiente y la entrega de ambos resultó total en busca del objetivo.
Zverev pasó de una ventaja de 3-1 a quedar abajo por 5-3 ante Cobolli. El italiano dispuso de dos puntos de set; en el primero falló de forma increíble al saltar de manera anticipada en una volea accesible. No obstante, en la oportunidad posterior desde la devolución, sacó un potente golpe de derecha paralela que encendió al público y provocó un festejo ruidoso en la capital francesa.
El parcial definitivo arrancó con ocasiones de quiebre para Zverev, quien ratificó la ruptura para tomar una ventaja clave en el cierre. Cobolli contó con una chance de recuperar el servicio, pero no la concretó, perdió regularidad, cedió nuevamente su saque y dejó a 'Sascha' arriba por 3-0 y con el turno de saque luego de un passing de revés. En ese pasaje del partido, el tenista de Italia demandó la atención del fisioterapeuta por molestias en su pierna derecha.
Cobolli tuvo oportunidades en cada juego de servicio de Alexander, pero careció de la eficacia para transformarlas en puntos. Sobre el cierre, 'Sascha' quebró una vez más el saque de Flavio, sentenció el compromiso con un inapelable 6-1 y se recostó sobre la superficie por primera vez en su trayectoria profesional en esta clase de competencias. El trámite demandó un enorme sufrimiento, pero Zverev ya alcanzó su gran meta.