Los clásicos son partidos aparte y no importa demasiado cómo lleguen los equipos. La frase dicha millones de veces es un paraguas para enfocarse en los técnicos de Rosario Central y Newell’s de cara el duelo del domingo que viene en el Gigante de Arroyito: Jorge Almirón y Frank Kudelka atraviesan procesos diferentes, y para cada uno el partido que se viene podría desatar múltiples futuros. Condenar o elevar.
Ya se enfrentaron el 1 de marzo pasado por la octava fecha del Torneo Apertura 2026. El conjunto auriazul ganó por 2-0 en el Coloso con los goles de Ángel Di María y Enzo Copetti sobre una Lepra en la que hizo su debut Kudelka, a pocos días de hacerse cargo del equipo tras la salida de la dupla Orsi-Gómez.
En ese punto de referencia queda planteada una de las diferencias a considerar en la previa del clásico que viene, ya que Almirón tenía armado su equipo desde el mercado de pases del verano y su ciclo es una continuidad, mientras que para el DT rojinegro eso ocurrirá recién ahora, un dato que se evidencia a partir de cómo podría conformar cada uno la formación titular.
Pero al margen de los jugadores, este clásico podría marcar a fuego especialmente a Almirón o Kudelka, para bien o para mal.
A saber. El técnico de Central ya le ganó a Newell’s en marzo y tiene esa medalla colgada, aunque en el contexto de la avasallante supremacía auriazul en los últimos 13 años de clásicos, para el ojo del hincha quizás no haya tanto mérito en conseguirlo.
Es decir, los canallas vencieron con diferentes entrenadores, llegando bien, mal y regular, con planteles más austeros y con equipos como el de ahora, con la jerarquía a su favor. Entonces, una hipotética derrota en el Gigante podría calar muy profundo en la relación de Almirón con los hinchas, ya desgastada por la falta de resultados en momentos clave de la temporada.
Incluso este partido y el del 26 de septiembre contra Estudiantes en Santiago del Estero por la Supercopa Internacional, pueden leerse como dos puntos determinantes en el futuro del ex Boca y Lanús, entre otros clubes, en el Canalla.
El contrapunto exhibe a Kudelka ante una posibilidad que podría elevarlo mucho más en el mundo Newell’s. Ya sacó al equipo del fondo del mar, aceptó dirigir el clásico pasado con tres prácticas en el lomo y parece, en esta continuidad del año, estar reconstruyendo a la Lepra desde los cimientos, con pasos cortos en un camino sinuoso.
Si lo hizo con pocos recursos económicos, algo evidenciado en el último libro de pases donde salieron a la luz discrepancias con la dirigencia, y le agrega un triunfo en el clásico, una meta que la Lepra no consigue desde el primer semestre de 2022, automáticamente su nombre pasará a otro nivel de reconocimiento del hincha rojinegro.
Bajo este análisis, pareciera que Almirón tiene más para perder que Kudelka. Porque incluso una igualdad podría dejar mejor parado al DT leproso, siempre partiendo de la base de esa supremacía canalla que transformó el clásico para Newell’s, muchas veces, en una pesadilla.
El domingo en la cancha se verán los pingos. Central y Newell’s, en otra edición del clásico más lindo del mundo.