Ángel Di María habló en la zona mixta tras el empate 2-2 que Central consiguió como visitante ante Talleres, luego de estar en desventaja por dos goles.

"Hoy demostramos que seguimos vivos. Hace un par de años que Central viene así y eso es lindo. La calentura de hoy fue porque sabíamos que si ganábamos nos poníamos primeros y a un punto de la Anual", expresó el exjugador de la selección argentina. 

Consultado específicamente por la cercanía del siempre esperado clásico rosarino, el capitán del conjunto auriazul optó por mantener la calma y priorizar el calendario inmediato: "Hoy pensamos solo en Gimnasia. Después vamos a tener una semana más antes del clásico".

"Uno escucha muchas cosas. La gente no sabe si uno tiene una lesión o si tiene algún problema. Uno intenta y le mete igual. Tengo una lesión que me está costando, tengo que jugar con dolor, pero lo estoy trabajando. No es fácil, pero intento hacer lo mejor posible", confesó. 

En la misma línea, reafirmó su compromiso absoluto con la institución y su vigencia dentro del campo de juego a pesar de los años: "Estoy acá para sumar y para hacer lo mejor posible. Intento que no se note que tengo 38 años. Intentamos sumar y que Central siga creciendo. Eso es lo importante. Ahora vamos a tener un poco más de tiempo para recuperarnos", agregó el rosarino. 

Hacia el final de la charla con los periodistas, Di María se metió en terreno internacional y opinó sin filtros sobre la drástica decisión adoptada por la FIFA respecto a su amigo y compañero de la Selección, Leandro Paredes, quien recibió diez fechas de suspensión tras los incidentes registrados en la final disputada frente a España en Estados Unidos. Al respecto, el Fideo sentenció: "Es exagerado lo que le dieron a Paredes y a Molina. Podía pasar, pero es bastante exagerado y seguramente se la van a bajar".