La campaña: El equipo finalizó 4º en su zona en el Apertura donde luego fue eliminado en semifinales. Fue 2º en su grupo en Libertadores donde clasificó a 8º de final y quedó eliminado en 16º de Copa Argentina. En total el equipo disputó 27 partidos. Ganó 15, empató 5 y perdió 7. Convirtió 36 goles y recibió 23. El que más jugó fue el chileno Pizarro con 26 partidos, seguido por Enzo Giménez y Copetti que jugaron 25 mientras que Ibarra, Ovando y Véliz disputaron 24 cada uno. Copetti y Di María fueron los goleadores con 7 tantos y Véliz anotó 6.
La figura: No hubo un jugador que haya sido figura excluyente y que haya tenido un rendimiento sostenido todo el semestre. Sí hubo buenos momentos de algunos jugadores como Di María (antes de la lesión) e Ibarra (en el comienzo del semestre). Además hubo varios partidos con buen rendimiento de Ovando y de Copetti (quien tuvo su mejor semestre en el canalla).
La revelación: Otra vez Cantizano se destacó en los pocos partidos que tuvo minutos (pero increíblemente fueron muy escasos). Otro que tuvo una buena irrupción (gol incluido) fue el pibe Elías Verón.
La decepción: El final del semestre con 2 eliminaciones es en sí una decepción, pero yendo a jugadores puntuales, hubo algunos que no dieron la talla (como Pol Fernández) y otros que estuvieron por debajo de lo que se esperaba de ellos, tales los casos de Julián Fernández, Ávila o Enzo Giménez, entre otros.
El mejor partido: El equipo tuvo un partido completo en la victoria ante Barracas, dos presentaciones positivas frente a Universidad Central por la Libertadores y dos muy buenos segundos tiempos en los partidos de eliminatorias ante Independiente y Racing. En el clásico también mostró su superioridad.
El peor partido: El último ante Estudiantes fue por lejos el peor partido del equipo. El Pincha lo superó de principio a fin y los de Almirón no estuvieron a la altura. También se esperaba más en la eliminación ante River.
El gol: El de Di María a Racing por la 2º fecha del Apertura fue el más bonito del semestre. Fideo mostró toda su clase con una gambeta previa y una definición memorable de tres dedos.
Balance: Un semestre que pintaba para muy bueno terminó opacándose por los últimos resultados (especialmente la eliminación en Copa Argentina) y puede catalogarse como aceptable y no mucho más.