Los Ángeles Lakers, la histórica franquicia de la NBA, fue vendida por 12.500 millones de dólares lo que termina siendo la transacción más cara de la historia del deporte norteamericano. La venta se da sólo 14 meses después de haber sido adquirida por el magnate Mark Walter.
Bob Iger, ex director de ejecutivo de Walt Disney Company y Joshua Kushner, fundador de la firma de capital de riesgo Thrive Capital y hermano menor de Jared Kushner, compraron la franquicia de la NBA menos de un año después de que el magnate Walter la comprara por 10 mil millones de dólares.
A través de un comunicado, Kushner e Iger manifestaron luego de la compra: “Como fanáticos de la NBA de toda la vida, tenemos el honor de convertirnos en administradores de Los Ángeles Lakers, una de las franquicias deportivas más emblemáticas del mundo. Nuestro compromiso a largo plazo es construir sobre esa base, competir al más alto nivel y servir a este extraordinario equipo, a sus aficionados y a la ciudad de Los Ángeles".
La compra de la franquicia llegó en un momento complicado para el ex dueño Walter. El empresario, que también es propietario del equipo de beisbol LA Dodgers, está en el ojo de la tormenta por una investigación federal sobre las operaciones financieras de sus empresas.
Hasta el momento, no explicó públicamente las razones de la venta, pero sí emitió una declaración recogida por el citado medio: “Ser propietario de los Lakers ha sido uno de los grandes honores de mi vida. Los Lakers pertenecen a Los Ángeles, y tengo plena confianza en que lo mejor está por venir”.
Jeanie Buss, hija del fundador del equipo, Jerry, continuará siendo la gobernadora del equipo al menos durante los próximos cinco años.
La junta directiva de la NBA deberá aprobar ahora la operación. La franquicia vive un momento de renovación tras la salida de LeBron James a los Philadelphia 76ers y con Luka Doncic como nuevo líder.