Brasil se dio este miércoles una doble alegría al asegurar el liderazgo del Grupo C tras imponerse por 3-0 a Escocia y celebrar el regreso de Neymar, que volvió a jugar con la Verdeamarela casi tres años después.
Apenas a los 7 minutos del primer tiempo, Vinicius Junior rompió el cero y el propio atacante estiró la diferencia en el tiempo adicionado de esa primera mitad. Ya en el complemento, la tranquilidad definitiva llegó a los 60 minutos a través de Matheus Cunha.
La pentacampeona acabó con 7 puntos, los mismos que Marruecos, segundo clasificado, pero con mejor diferencia de goles, y jugará los dieciseisavos de final en Houston el próximo lunes.
Mientras tanto, Escocia terminó tercera y deberá esperar al resto de grupos para ver si alcanza la segunda fase por primera vez en su historia.
Para Brasil, esta es la duodécima ocasión consecutiva que acaba en el primer puesto la fase de grupos, aunque los tres partidos de esta edición no pasarán a la historia por su brillantez.
Contra el combinado europeo, ni siquiera tuvo que dar el 100 %. Le bastó con esperar los errores de una Escocia que salió a proponer con el balón, y no tardó en demostrar por qué su seña de identidad es el juego defensivo y áspero.
Ahora a Brasil le resta definir su rival en la eliminatoria: será el segundo del Grupo F, que con toda probabilidad será el vencedor del partido que Japón y Suecia jugarán este jueves en Dallas.